El origen de Colón

Todos sabemos que el 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón descubrió América, pero ¿Conocemos su identidad? ¿Sabemos quién era? Poco o casi nada está dicho del personaje, unos le atribuyen su origen mallorquín, otros catalán y la mayoría genovés, ¡He ahí el enigma del almirante del Mar Océano!

Todos sabemos que el 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón descubrió América, pero ¿Conocemos su identidad? ¿Sabemos quién era? Poco o casi nada está dicho del personaje, unos le atribuyen su origen mallorquín, otros catalán y la mayoría genovés, ¡He ahí el enigma del almirante del Mar Océano! Este navegante era de origen judío converso y natural de San Salvador de Poio (Pontevedra), donde existen o existían hasta hace muy poco los restos de la casa familiar de los Colón (Collón en aquel tiempo, al ser escrito el nombre con dos eles). De hecho en sus descubrimientos, todos los nombres que puso eran de origen gallego, concretamente de las Rías Bajas.
Cuando se presenta en la Rábida, ante el fraile Pérez y el médico del monasterio, García Fernández, se hallaba ausente el fraile Antonio de Marchena, prior de la orden. Después de no pocas vicisitudes y con la ayuda de un mapa que le había hecho llegar el geógrafo italiano Paolo de Pazzo Toscanelli, logra convencer a la reina Isabel de Castilla sobre la bondad de su empresa, luego de haber fracasado en su intento de Portugal y ante el rey Fernando de Aragón, ya que este último no confiaba en él y además lo consideraba un charlatán.
Al llegar las carabelas de Colón a tierras incógnitas, para él era Zipango, “La Niña” era la de menor porte, luego estaba “La Pinta”, ambas no tenían más que un castillo y portaban vela latina; sin embargo, “La Santa María”, contaba con un castillo a popa y otro en proa, su velamen era cuadrado y medía 39 metros de largo. Esta carabela se había construido en los astilleros de Pontevedra y su nombre original era “La Gallega”. Embarcación que se encontraba en Baiona, apresada con un cargamento de sal que por entonces se consideraba contrabando, era propiedad de Juan de Cosa, quien también acompañará a Colón. La decisión de cambiar su nombre era para no comprometer la expedición en un momento tan delicado para la tierra gallega por decisiones de los monarcas católicos. Se la bautizó como “Santa María”, la más importante parroquia de Pontevedra.
A los lugares que descubría les ponía nombres de su terruño natal, como en Guanahaní, que rebautizó como San Salvador, en alusión a su localidad de San Salvador de Poio. Las investigaciones realizadas por Celso García de Riega y Josefina López Serantes, natural esta de la Coruña y autora de una magistral obra “El enigma del Gran Almirante”, dan suficientes razones para abrir una mayor investigación sobre Colón, ya que su figura sigue siendo una gran incógnita.