• Jueves, 22 de Febrero de 2018

Triunfo apoteósico de la compañía Pentación que cerró

Triunfo apoteósico de la compañía Pentación que cerró su tournée española en La Coruña. Teatro Rosalía desbordante de público y aplaudir a este padre de Florian Zellor. Presente en el coliseo el cuadro artístico al completo; encabezado por Hector Alterio, cómico genial. Obra conmovedora, delicada, introspectiva, llena de matices sobre la criatura humana cuando alcanza su estación termini. Humor Absurdo. Mordaz, Irónico. Personajes cambiantes. La realidad deformada, vista desde el sujeto ido, o la objetividad de sus deudos que luchan por su alineación razonable y positiva. Nuna sabemos donde columpiarnos porque las actitudes se forman bajo el color del cristal conque se miran. Un “thriller” inspirado en las andanzas y suspense de Hitchock. Teatro contemporáneo. A lo Brecht, Ionesco y Kafka. Mentes confusas y contradictorias. Con sencilla y arrebatadora dirección de José Carlos Plaza apoyada por feliz escenografía, iluminación, vestuario y música en poético estuche dramático.
Un elenco de primera rivaliza para darnos lo mejor de si mismos a partir de nuestro gran histriónico que se agiganta en cada gesto, movimiento o palabra que dice, mientras los ojos se pierden en el infinito cercano de la frágil realidad deteriorada. Ana Labordeta, Luis Rallo, Miguel Hermoso, Zaira Montes y María González determinan también los mimbres del cesto confeccionado como arte viva. Farsa trágica. Dubitativa. Este impredecible padre despierta todas las grandezas y profundidades del alma humana. Los intereses como afrentas al cariño o, posiblemente, confundiéndolos. Florian Zeller es autor que sabe mucho de organizaciones ferroviarias, estaciones y vías por donde circulan los grandes expresos europeos. Da en magnífico maquinista que, como Harpo Marx con sus hermanos en el Oeste, pide más madera para alimentar la caldera de su genio creativo.
Un sueño platónico sin edades cicateras.