• Martes, 21 de Noviembre de 2017

Hacer cuentas con Hacienda es una obligación anual  

Hacer cuentas con Hacienda es una obligación anual que no se suele afrontar de buena gana. Incluso cuando se tiene una conciencia fiscal arraigada el proceso echa para atrás. Sucede además que en los últimos tiempos se acumulan noticias que hablan de un latrocinio extendido que se ha llevado por los desagües buena parte del esfuerzo de los ciudadanos, sobre todo de los que no tienen capacidad para sortear las obligaciones exportando sus ingresos a sociedades radicadas a 8.000 kilómetros de distancia.
El mal ha proliferado con tal eficacia que ha tocado a todas las instituciones y se ha instalado en todos los territorios del Estado. Desde la monarquía a la concejalía de un pequeño municipio. Aunque el presidente del Gobierno se empeñe en convencernos de que se trata de casos aislados o en reprocharnos que sólo pongamos la lupa en lo malo cuando poblamos un país lleno de cosas y personas extraordinarias, el argumento no cuela. Como no consuela a la víctima de un delito que la inmensa mayoría de las personas son gente bondadosa que no va matando a sus convecinos.
Acaba de comenzar el periodo para hacer la declaración de la renta. Y la Agencia Tributaria nos animará a cumplir con nuestras obligaciones sin que aún no nos hayamos sobrepuesto a lo escuchado a la abogada del Estado Dolores Ripoll en el juicio del caso Nóos cuando dijo que el lema “Hacienda somos todos” no es más que un eslogan publicitario. Tampoco olvidamos que el partido de Montoro se ha convertido en el primero imputado en un caso penal relacionado con la corrupción. Así que uno se sitúa ante el borrador de la renta sin ganas, para qué vamos a engañarnos.