16:21 h. Lunes, 28 de julio de 2014

 

DEMOCRACIA, POR FAVOR

Ignacio Santaló | Ignacio Santaló
Redacción | Actualizado 07 Marzo 2013 - 00:50 h.
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Es vox populi que los partidos políticos están desconectados de los ciudadanos, y que son los grandes protagonistas del deterioro de las instituciones, parlamentos, universidades, Poder Judicial… No dejando de ser contradictorio, y grave, que sus dirigentes aludan reiteradamente a las excelencias de la democracia y sean ellos, precisamente, quienes menos predican con el ejemplo en sus propios partidos, en contra del mandato constitucional conforme al cual “su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos”. Así las cosas, venimos comprobando con inquietud una fractura del principio de la separación de poderes, la ausencia de debate en Congreso y Senado entre las fuerzas políticas, que todo ha sido ya previamente decidido en el seno de cada partido, que entre ellos hacen el reparto según sus cuotas de poder, como el nombramiento de los altos cargos del Poder Judicial etc.

Que un partido esté en manos de unos pocos, que permanecen en la dirección sine die, sin saber cómo ni por qué, ni cuáles son los méritos contraídos, es incompatible con la natural y democrática renovación de ideas y personas. Lamentablemente, ésa es la deriva por la que navegan todos nuestros partidos, donde internamente no se admite crítica alguna, y si algún librepensador tiene la osadía de discrepar con el discurso de la dirección, se arriesga a ser marginado o, peor, a ser acusado de deslealtad, y expulsado.

La lucha por la democracia no se puede reconducir, paradójicamente, a lo contrario de lo en su día pretendido, a otra dictadura, ahora la de los aparatos de los partidos, de los popes y sumisos asalariados. Para evitar esa indeseable y antidemocrática perpetuación del político, abocada a la corrupción, sería ideal normativizar la prohibición de que ningún cargo directivo pudiera durar más de dos períodos, de cuatro años cada uno; y es que, en definitiva, de no producirse ese cambio material, la ciudadanía se alejará cada vez más de los políticos, de la política.