• Lunes, 20 de Noviembre de 2017

Voces que faltan en la España del silencio

Entiéndame: no es que todo el mundo esté silencioso en la España-vacacional-como-si-nada-pasase.

Entiéndame: no es que todo el mundo esté silencioso en la España-vacacional-como-si-nada-pasase. Es que los que deberían hablar guardan tenaz silencio. Mientras que otros, que tal vez no tienen cosas de gran interés que decir, andan todo el día frente a micros, cenáculos y mentideros. Por supuesto, estoy, como todos, pendiente de Puigdemont. Soy de los que creen que la tranquilidad de Rajoy se basa en que tiene mejor información que los demás. Faltaría más; todos los jefes de Gobierno la tienen. Rajoy, que no se precipita, es la verdad, la utilizó en su momento para que Pujol lanzase su primera confesión de corrupto, desatando todos los rayos del cielo. Ignoro, claro, qué as tiene en la manga, qué bomba informativa atesora, pero seguro que algo de eso hay. Y lo veremos pronto... 
Bueno, en realidad, en el espinoso tema catalán, que, según el CIS, tan poco preocupa a los españoles (¿?), me faltan muchas voces, desde la de la alcaldesa Ada Colau, que menudos momentos para irse de vacaciones, hasta las de tantos empresarios, banqueros, artistas, gente corriente y moliente, empeñados en ser la mayoría silenciosa y sufriente de los desmanes de sus dirigentes, a los que han votado... o no, como ocurre con la CUP, que, con una mínima representación parlamentaria, es la que manda en el ejército de Pancho Villa. Bueno, y ando a la espera de que Pedro Sánchez salga también a la palestra y se enfrente a este morlaco catalán. Anda tan tímido el secretario general socialista a la hora de comparecer que ni siquiera sale a festejar los resultados de la encuesta del CIS: ¿qué está pasando ahí? 
Otro tímido verbal que anda por ahí, creo que por Gredos, vacacionando es Pablo Iglesias, que menudo lío tiene en Cataluña con el ‘delegado’ allí. Claro que Iglesias también tiene lío en Venezuela, y seguimos esperando una declaración de condena sobre lo que en el país hermano está ocurriendo. Y, puestos a aguardar alguna declaración, ahora que hablamos de Venezuela, me atrevería a pedirle una al mediador Zapatero: una declaración de condena inequívoca a los desmanes antidemocráticos de Maduro. Ya nada tiene que ver lo que hace el presidente bolivariano con la derecha o con la izquierda, y sería un error seguir considerando que Maduro es un progresista y la oposición unos ultraderechistas; hablamos de supervivencia del pueblo venezolano. Ya ve usted que nos faltan muchas, demasiadas, voces en el panorama informativo-político-social veraniego. Sospecho que algunos de los citados en este comentario van a hablar pronto. A ver si dicen cosas con las que podamos, los espectadores ansiosos, identificarnos.