• Martes, 21 de Noviembre de 2017

Senda de perdición

Aún no se han convocado las primarias pero en el PSOE vuelan los cuchillos entre “susanistas”

Aún no se han convocado las primarias pero en el PSOE vuelan los cuchillos entre “susanistas” y “pedristas”. En una muestra de talante conciliador Patxi López, el tercero en discordia, ha conseguido fijar su campamento a resguardo de encamisadas y “tuiterazos” por parte de los soliviantados partidarios de los otros dos candidatos. La Gestora (Javier Fernández, Mario Jiménez) se ha convertido en diana de los seguidores del defenestrado Pedro Sánchez. Hablan de parcialidad y algunos se dedican a aventar dudas sobre el censo de militantes, instrumento clave en todo proceso que culmina en votación. Los señalados niegan la mayor y por el bien del partido piden que no se siembren sombras. El pliego de agravios de los “pedristas” tiene más letra. Acusan a la Gestora de facilitar las cosas para que resulte un éxito un mitin que se celebrará en Madrid y en el que Susana Díaz tiene previsto anunciar su candidatura a la Secretaría General del partido.
A su vez, los afines a la presidenta andaluza señalan como dudoso el procedimiento de financiación (“crowdfunding”) elegido por Sánchez para allegar fondos con los que pagar los actos de su campaña. La Gestora considera que este tipo de micro mecenazgo es ajeno a la norma que rige la financiación de los partidos.
El resumen de este panorama, por decirlo coloquialmente, es que el partido que ha gobernado España durante más de veinte años y sigue presentándose como alternativa política al PP, está hecho unos zorros. No parecen percatarse -o alguno no le importa- que con tanta acritud, unos y otros, están labrando la perdición del partido. Corren el riesgo de provocar una escisión. El optimismo de algunos dirigentes veteranos que aseguran que una organización centenaria como el PSOE está vacunada contra semejante desgracia no está justificado. Por las redes sociales se aprecia un grado insólito de agresividad. Del desafecto al odio hay un solo paso. Con la perspectiva que da el tiempo se aprecia que fue un error la tardanza en convocar las primarias y el congreso. No ha sido un tiempo para la reflexión serena, ha sido la ocasión para una guerra civil. La senda segura hacia la perdición.