• Martes, 21 de Noviembre de 2017

Órdenes ejecutivas

En los once días que lleva Donald Trump, como presidente de EEUU, ha sembrado el mayor desconcierto político

En los once días que lleva Donald Trump, como presidente de EEUU, ha sembrado el mayor desconcierto político de los últimos años. Por su número y afluencia de personas las manifestaciones de rechazo a sus primeras órdenes ejecutivas recuerdan las movilizaciones que en su día provocó la invasión de Iraq decretada por Georges W. Bush. La fulminante destitución de la fiscal general del Estado por pedir al Departamento de Justicia que no acatara la orden que impide la entrada a EEUU a ciudadanos con pasaporte de países de mayoría musulmana y que también suspende la entrada de todos los refugiados durante los próximos tres meses e indefinidamente los procedentes de Siria, da idea de que Trump aplastará a cuantos se le opongan. Tiene ya a medio mundo en contra. Dentro y fuera de Estados Unidos.
Ningún presidente norteamericano había concitado tanto rechazo en tan poco tiempo. Un rechazo que se explica por su excentricidad respecto de los usos diplomáticos que rigen las relaciones internacionales. Trump cuenta con el apoyo de quienes le votaron (60 millones en un país de 324), pero fuera de Estados Unidos sus actos solo encuentran eco entre formaciones políticas de extrema derecha tipo el Frente Nacional en Francia o grupos xenófobos como el alemán AfG o la Liga Norte en Italia. Es tal el desorden que ha introducido en el sistema de las relaciones políticas entre países que hasta su potencial aliada Theresa May, la primera ministra británica, se ha visto obligada a mostrar su desacuerdo con las medidas aislacionistas en materia de emigración. François Hollande, presidente de Francia y la canciller alemana Angela Merkel han criticado con dureza las medidas. Y también el papa Francisco.
Y, a todo esto, se preguntará el lector, ¿qué ha dicho nuestro Gobierno? ¿Alguien le ha oído decir algo a Rajoy? Todavía está a tiempo.