• Jueves, 23 de Noviembre de 2017

Carlos Marcos: la conciencia coruñesa

Habló por boca de miles de coruñeses. Lanzó saetas como cargas de profundidad y atacó al poder inane con dardos envenenados.

Habló por boca de miles de coruñeses. Lanzó saetas como cargas de profundidad y atacó al poder inane con dardos envenenados. Se trata del relevante pedagogo y publicista Carlos Marcos Blanco, político sin dobleces y coruñés de pura cepa. Preside Unión Coruñesa. Bien leeréis lo que decía. Por ejemplo, lanzó la siguiente bomba: “El PP tiene el dudoso honor de haber participado en la retirada de la capitalidad, el topónimo y la patrona”.
Tiene más razón que un santo. La capitalidad “birlada” todavía causa sangre en el corazón de todo buen coruñés y el PP tuvo su parte en la “desfeita”. Del topónimo, para qué hablar: Negreira lo recuperaba en cinco minutos (ver hemeroteca), pero tuvo que ceder ante su jefe, Feijóo y por lo que respecta a la patrona de La Coruña, Nuestra Señora del Rosario, Negreira bajó el pantalón ante la juventud vocinglera que salta hogueras en San Juan y de la que el alcalde espera que le vote. En cambio, Negreira ha perdido ya el voto masivo de toda la Ciudad Vieja y del centro, personas formales, votos seguros y gente toda ella dolida por el cambio del día festivo.
Además de la impresión de que el alcalde no estudió el bachillerato, donde quedaba muy claro que el culto de latría es para Dios; el de hiperdulía, para la Virgen y el de dulía, para los Santos. Negreira se saltó la norma a la torera, machacó los sentimientos de muchos coruñeses y pasará a la pequeña historia de la ciudad como el depredador del día de la patrona.
Por lo demás, Carlos Marcos le obsequió con otras varias perlas: “Negreira se dedicó a cambiar farolas y aceras”. “En el túnel del Parrote, lo importante no es el subterráneo, sino el aprovechamiento en superficie”. “Sus dos grandes mentiras son: el metro ligero y los aparcamientos disuasorios”. “El verdadero coruñesismo está en los barrios”. Y estos pueden levantar con sus votos a la actual depauperada Marineda, cuyo alcalde “in pectore” es Feijóo.
Que la Virgen del Rosario nos traiga un regidor eficiente. Amén