• Lunes, 11 de Diciembre de 2017

S&P no arriesga por Cataluña

la agencia de calificación de deuda Standard & Poor`s decidió el viernes 

la agencia de calificación de deuda Standard & Poor`s decidió el viernes no subir la calificación de la deuda del Reino de España, confirmando el rating BBB+, es decir aprobado alto, con perspectiva positiva. S&P ve clara la fortaleza del crecimiento de la economía española, 3 por ciento para 2017, y asegura que el Gobierno será capaz de cumplir el objetivo de déficit. Sin embargo, la expectativa de los mercados, incluso del Gobierno, era que la agencia elevara la calificación de la deuda y no lo ha hecho por la preocupación sobre Cataluña y la merma de confianza que está llegando a inversores y empresarios. El viernes fue S&P. Pero es que el jueves fue el Banco de España el que alertó de que la tensión en Cataluña como elemento de incertidumbre podría afectar a las decisiones de gasto y condiciones de financiación de los distintos agentes económicos. Antes, ya lo habían hecho las asociaciones de empresarios, incluida la catalana, las agencias de viaje y los comerciantes.
Y es lógico. A nadie, ya sean particulares, empresas o inversores, les gusta el lío, la tensión, la inseguridad, la incertidumbre. Ya la semana pasada se hablaba de la caída del consumo y de las menores reservas turísticas. Y esto es sólo una parte, el principio. El propio ministro de Economía decía hace unos días que una gran empresa se estaba pensando instalarse en Cataluña. Puede que ahora mismo no sea fácil poner cifras a las consecuencias del golpe a la democracia que las autoridades han dado en Cataluña, pero terminarán saliendo. Hace varios años ya que en esa región no se toma ningún tipo de medida económica que mejore la vida ni de las empresas ni de las familias; no pueden salir a los mercados a financiarse y ha habido que dotarles con cifras millonarias del FLA y otros instrumentos para pagar a sus proveedores y finalmente, el gobierno ha tenido que tomar las riendas de las cuentas públicas de Cataluña para que el dinero público no se gasta en independentismo sino en servicios públicos, funcionarios y demás gastos.
Vamos a ver qué ocurre este 1-O y sobre todo los siguientes días. Casi todo el mundo habla de diálogo, aunque nadie concrete de qué va y si eso va a suponer y a crear un precedente: si te rebelas, te saltas las leyes y desafías al Estado, tienes premio. Cierto que De Guindos ha desmentido que el Gobierno vaya a ofrecer a Cataluña un a modo de concierto económico a la vasca. Pero, muchos se temen que algo parecido puede acabar sucediendo. Veremos.