• Jueves, 14 de Diciembre de 2017

Más vale tarde

el Gobierno decidió el viernes dar un paso fundamental

el Gobierno decidió el viernes dar un paso fundamental para parar el referéndum que los secesionistas catalanes pretenden realizar el 1 de octubre. El mecanismo consiste en que semanalmente los interventores y todos y cada uno de los funcionarios que manejan dinero público envíen al Ministerio de Hacienda todas y el detalle de las facturas de gasto. El objetivo es evitar que se destine un solo euro a la propaganda o puesta en marcha de la consulta ilegal. Hasta ahora, la obligación era el envío de facturas, pero mensualmente y sin sanciones conocidas. El Gobierno ha dejado muy claro, de hecho ya está publicado en el BOE, que el incumplimiento llevará aparejado la suspensión del acceso al FLA, Fondo de Liquidez Autonómico. El Gobierno catalán había solicitado para los próximos meses más de 3.000 millones de euros.
Hay que tener en cuenta que Cataluña ha recibido ya de este mecanismo más de 60.000 millones y en numerosas ocasiones mientras recibía este dinero avalado por el Estado y desde 2014 sin intereses, los fondos no llegaban a farmacias o residencias de ancianos. Sin embargo, las subvenciones o gastos derivados de la puesta en marcha del proceso secesionistas, publicidad, viajes, etc, seguían disponiendo de fondos sin control.
La decisión tomada por el Gobierno es acertada, aunque para muchos llega tarde. La ley de Estabilidad Presupuestaria ya contemplaba la posibilidad de intervenir las cuentas de una comunidad autónoma que no cumpliera los objetivos marcados o no destinara el dinero a cubrir los servicios públicos, pero no se ha utilizado nunca. Si se han intervenido ayuntamientos, a los que se les han puesto planes de ajuste con las cuentas intervenidas si no cumplían la regla de gasto e incurrían en déficit mayor del permitido. No obstante, más vale tarde. Ahora no hay excusa. El dinero de todos irá a donde debe ir y no a promover o facilitar el golpe de Estado que pretenden los secesionistas. Ha sido un buen golpe de efecto, que ha pillado desprevenido sobre todo a Junqueras, encargado del área economía y ahora líder del golpe.