• Jueves, 14 de Diciembre de 2017

La economía catalana mejora

El octubre negro que se consumó en cifras económicas muy

El octubre negro que se consumó en cifras económicas muy negativas para Cataluña, consecuencia de la inseguridad jurídica y la desconfianza política, parece haber dado paso a un período de mayor tranquilidad. Las razones no están sólo en la aplicación del artículo 155 de la Constitución y la celebración de elecciones el 21 de diciembre.
Hay que celebrar también una mayor tranquilidad en las calles, después de la salvajada que protagonizaron unos cuantos miles de radicales y que lograron paralizar el AVE y las carreteras catalanas. El miedo de los ciudadanos a pasear por las calles, a comprar, a asistir a eventos lograron que las cifras del comercio conocidas y relativas a octubre se desplomaran. También la venta de coches y la compraventa de viviendas. Es que, además, una gran parte del turismo que llegaba a Cataluña y especialmente a Barcelona, ha decidido cambiar su rumbo con el daño que para hoteles, bares y restaurantes lleva consigo.
En los últimos días, se aprecia una ola de optimismo en las cifras tanto de Cataluña como de todo el país. Parece que las previsiones del propio ministro de Economía, que no suele darse al optimismo, son ya las iniciales. Es decir, que el PIB de España podría crecer a finales de 2017 un 3,1 por ciento, alejando así el miedo a que la crisis de Cataluña “robara” algunas décimas.
Ahora, la cuestión es esperar a ver el resultado de las elecciones y si realmente se produce un cambio que devuelva la confianza y sobre todo la seguridad jurídica, fundamental para los negocios. Es lo que están diciendo los empresarios. Si, por el contrario, el resultado de las elecciones es que repite el independentismo, muchos dudan de que realmente no vuelvan a intentarlo o, en todo caso, no ofrezcan garantías de que en lugar de dedicarse a pelear por la república o la independencia, gobiernen y gestionen.
Lo han dicho en las últimas horas Bonet, presidente de las Cámaras de Comercio y de Freixenet, o Goirigolzarri, presidente de Bankia. La desaceleración evidente que ha sufrido Cataluña en octubre y probablemente la primera quincena de noviembre podría ser historia o por el contrario, se alargaría en el tiempo y entonces sí dañando a la economía española, que sí va a crecer 3,1 por ciento, pero muchos se preguntan si podría haber sido mucho más y por tanto, se podría haber creado más empleo.