• Viernes, 18 de Agosto de 2017

España es diferente

Este fue el slogan que en los años 70 nuestro país promocionó para captar turismo internacional y que obtuvo unos buenos resultados.

Este fue el slogan que en los años 70 nuestro país promocionó para captar turismo internacional y que obtuvo unos buenos resultados. La generosidad de nuestras costas, el clima y una ciudadanía necesitada de conocer gentes del mundo, nos convirtió en destino vacacional de millones de extranjeros que se encontraban bien entre nosotros. 
De su mano, divisas y empleos, además de obligarnos a elevar la calidad de los servicios y a modernizar un sector anclado en el pasado. Todo ello se consiguió hasta el extremo de convertirse en uno de los pilares de nuestra economía y generador impagable de empleo y trabajo para los españoles. 
Así fue desde entonces y hasta hoy e incluso se desestacionalizó la temporada de turismo sien España destino turístico todo el año. Nuestra riqueza histórica es un gran polo de atracción para el turismo de todo el mundo. 
Pero hoy, en pleno siglo XXl, han aparecido unos iluminados que han decidido que los turistas son el enemigo y que hay que echarlos. Y no de cualquier manera, hay que echarlos con violencia, a golpe de patadas en su trasero. 
Por lo visto se llaman Erran y son las juventudes de un partidillo que se llama la CUP, catalán, separatista, perro flauta y violento. No es la primera ocurrencia que tienen, antes plantearon que ordeñar a las vacas era machista o que las mujeres no utilizaran compresas ni tampones. ¡Unos fenómenos¡
Pero estos cuperos se crecieron porque las últimas elecciones en Cataluña, el noreste de España, los posicionó como llave del desgobierno catalán y de sus votos en el parlamento regional de Cataluña, depende la estabilidad y los presupuestos de aquella tierra. Es como si el cuerpo de bomberos contrata a los pirómanos para acabar con los fuegos. Un desvarío, pero es la cruda realidad. Estos de la CUP han declarado la turismo-fobia y han puesto a sus cachorros a trabajar. Asaltan barcos, pintan paredes para expulsar a turistas y llenan de pegatinas amenazantes los coches de aquellos que nos visitan. Ustedes pensarán: bueno, habrán hecho eso, pero estarán detenidos en alguna comisaría. 
Pues no, lejos de estar detenidos ellos están marcando la agenda política de nuestro país. Hasta el presidente del Gobierno ha tenido que marcar su posición ante el desafío de los cuperos. Como teníamos poco con el problema catalán, ahí tenemos ¡dos tazas ¡. No se dejen engañar, no están contra el turismo, están contra el sistema. 
Si de la mano del turismo España remonta la crisis, acabemos con el turismo. ¡Muerte al capital ¡Y así, con estas ideas modernas desenterradas del viejo marxismo, abandonado gasta por los marxistas, la CUP quiere poner palos en las ruedas de la estabilidad y la recuperación! Antes atacaron a los empresarios que crean empleo, claro, su modelo de Estado comunista pasa por que sea el Estado el único que contrate, como en Cuba, donde los trabajadores cobran un salario de unos 10 dólares al mes, con el que luchan contra la hambruna y la desesperación. Que existan cosas como la CUP no me preocupa, quieran o no son marginales resentidos, que todos compremos sus historias y les hagamos centro del debate me preocupa mucho. No debemos de consentirlo. Ya lo hemos dicho, España es diferente, pero no idiota. Turistas: Welcome¡