Macro mujeres

Nunca me ha convencido la visión reivindicativa del feminismo, es más, nunca me he definido como feminista. Simplemente porque creo que el debate no debe ser planteado como una dicotomía hombre/mujer.

Nunca me ha convencido la visión reivindicativa del feminismo, es más, nunca me he definido como feminista. Simplemente porque creo que el debate no debe ser planteado como una dicotomía hombre/mujer, ni como una batalla a la que le vayamos arrebatando derechos a los varones. Soy una convencida de que la participación de las mujeres y su “empoderamiento” no les beneficia solo a ellas sino al conjunto del colectivo humano. Pero tampoco creo que haya que renegar de la lucha feminista llevada a cabo por millones de mujeres. Como cualquier movimiento social, se adapta y se produce en un contexto histórico determinado y es evidente que hoy, siglo XXI, la batalla por la equidad y paridad tiene unos componentes y características muy distintos a los de principios del siglo XX o a nuestros años 70 más recientes.
Desde hace tiempo surge una corriente que reflexiona sobre la idea de que además de las razones sociales y de justicia en el reconocimiento de las mujeres, existen razones económicas para apostar por una participación femenina plena en la actividad económica. Parece que los más doctos economistas han descubierto que esto de la igualdad de género no esta sustentado en un discurso de liberación femenina sino que existe un trasfondo económico que, de llevarse a la práctica, podría traer consecuencias macro económicas inimaginadas.
La teoría llegó hace unos años al Fondo Monetario Internacional, esa entidad que no tiene muy buena prensa, a pesar de estar dirigido actualmente por una mujer, porque su labor en los años de la crisis dejó que desear. El FMI elaboró un informe que se titula “Las mujeres, el trabajo y la economía: beneficios macroeconómicos de la equidad de género”. En él se detallan los argumentos para promover una verdadera política de incorporación masiva de las mujeres al mercado laboral. Las consecuencias de esta decisión son diversas según el Estado donde se lleven a cabo.  
Por ello resulta tan importante que un grupo de profesores e investigadores agrupados en el Grupo Colmeiro apueste por hacer una reflexión sobre los argumentos económicos para la igualdad de género. Es de agradecer que este grupo de análisis aborde un tema que,también para Galicia puede suponer abrir una nueva puerta al crecimiento. Lo harán el 21 de septiembre en Vigo en una jornada cuyo título lo resume todo: “La igualdad de género como estrategia de crecimiento”.