• Martes, 21 de Noviembre de 2017

Una cierta normalidad

Con diferencia de pocas horas, el viernes 27 de octubre alumbró la declaración de la república independiente de Cataluña y la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Entonces pareció un viernes negro que no iba a traer más que desgracias. Sin embargo, el cansancio y los climas preelectorales han devuelto a Cataluña una cierta normalidad

El caso Puigdemont

Lo suyo es llevar la discordia y contagiar el caos por donde pisa

¿Vuelve Franco?

Un discurso de idiotas para idiotas crece peligrosamente.

La oportunidad del 21-D

Era la Cataluña del sentido común, la del gol de Iniesta, la que deletrea el nombre

En defensa del estado

Si hubo dudas, se han desvanecido. La incógnita sobre la posición

El proceso se desinfla

Todas las señales apuntan hacia un nuevo fracaso del nacionalismo

El silencio roto

La impresionante manifestación del domingo en Barcelona, así como las concentraciones

El rey que tronó

El Estado había desaparecido. O esa era la impresión que causaba el desamparo de sus agentes policiales repudiados en algunos hoteles catalanes

¿Un Estado represor?

Lo ocurrido el 1-O cursa mediática y políticamente en diagnóstico contundente y cerrado: el Estado perdió la batalla de la imagen.

Trump, un mal avalista

el presidente Trump devolvió a Rajoy el favor de la patada diplomática

El Estado se defiende

el nada honorable Carles Puigdemont, que pilota un plan

Doble legalidad

En cierta ocasión oí decir a un ministro que “la Cataluña de hoy sin terrorismo ha desestabilizado al Estado más que en su día el País Vasco con terrorismo”.

Señas de identidad

Del discreto encuentro de Sánchez con Iglesias, el martes

Rajoy salió ileso

Tras el paso de Rajoy por la Audiencia Nacional (en San Fernando

Rajoy, estabilizado

Conociendo como conocemos a Rajoy, acertaremos si lo imaginamos

El desbarajuste

El llamado procès se ha convertido en un desbarajuste. Los costaleros del desafío al Estado están hechos un lío.