• Lunes, 18 de Diciembre de 2017

Mentiras repicadas

El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, que se ofrece

Enfermos de separatismo

Erupción de emociones en la capital de la UE, en dulce amontonamiento

Un hombre de Estado

Aunque él no lo pretenda, el juez Llerena se ha comportado

Iceta y el mal menor

Un periódico de difusión nacional editorializaba el domingo

Marcha atrás

Mantengo el título de un artículo anterior en el que glosaba el frenazo

Eurófobo Puigdemont

Uno las ha tenido que recibir de todos los colores por sostener

Muchos rusos en Rusia

Rusia es demasiado grande. Demasiado inaprensible como para localizar el origen de una intoxicación informativa esparcida por las redes sociales desde su territorio. Hay muchos rusos en Rusia, como decía Eugenio, y eso está al alcance de cualquier virtuoso de lar artes cibernéticas. Pero...

Marcha atrás

Si no es acatar la voluntad de Moncloa, respaldada por el PSOE y materializada en la aplicación del socorrido artículo 155 de la Constitución, se le parece mucho. Me refiero a la posición de los ocho exconsellers de la Generalitat en prisión provisional, tal y como consta en los...

Una cierta normalidad

Con diferencia de pocas horas, el viernes 27 de octubre alumbró la declaración de la república independiente de Cataluña y la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Entonces pareció un viernes negro que no iba a traer más que desgracias. Sin embargo, el cansancio y los climas preelectorales han devuelto a Cataluña una cierta normalidad

El caso Puigdemont

Lo suyo es llevar la discordia y contagiar el caos por donde pisa

¿Vuelve Franco?

Un discurso de idiotas para idiotas crece peligrosamente.

La oportunidad del 21-D

Era la Cataluña del sentido común, la del gol de Iniesta, la que deletrea el nombre

En defensa del estado

Si hubo dudas, se han desvanecido. La incógnita sobre la posición

El proceso se desinfla

Todas las señales apuntan hacia un nuevo fracaso del nacionalismo

El silencio roto

La impresionante manifestación del domingo en Barcelona, así como las concentraciones

El rey que tronó

El Estado había desaparecido. O esa era la impresión que causaba el desamparo de sus agentes policiales repudiados en algunos hoteles catalanes

¿Un Estado represor?

Lo ocurrido el 1-O cursa mediática y políticamente en diagnóstico contundente y cerrado: el Estado perdió la batalla de la imagen.

Trump, un mal avalista

el presidente Trump devolvió a Rajoy el favor de la patada diplomática

El Estado se defiende

el nada honorable Carles Puigdemont, que pilota un plan