Incitación al odio

Incitar al odio es provocar o contribuir a crear en el ser humano el mayor grado de maldad posible.

El eco y la palabra

Siempre se dijo que no deben confundirse las voces con los ruidos

Innovar y progreso

La investigación y el desarrollo, cuando van acompañadas de la innovación

Eficacia y utilidad

Eficaz es, literalmente, todo lo que produce efecto, con independencia de si el fin perseguido

El idioma, don de la humanidad

La lengua no es sólo el bien más preciado de la humanidad, sino que es, además, atributo esencial y privativo del ser humano al que le confiere

Importancia del emprendedor

Todos, desde que nacemos, somos empresarios. Si la empresa nace asumiendo riesgos,

No todo término medio es justo

La frase tan socorrida de que la virtud está en el justo medio se remonta al pensamiento de Aristóteles

Sin esperanza no hay vida

Aunque los conceptos de espera y esperanza tienen estrecha relación, no significan

Adversidades y adversarios

Si la vida fuese un camino de rosas, no existirían los peligros, riesgos, desgracias y adversidades

Aumenta la desigualdad

Es un hecho evidente que el aumento de la riqueza no resuelve por sí solo la creciente

Tener lo que se merece

Esa frase, de uso frecuente, admite varios significados por referirse a situaciones políticas y sociales

Degradación de lo humano

El valor de lo humano, como algo sustantivo, propio y personal, no cotiza al alza.

Dar a cada uno lo suyo

Dar a cada uno lo suyo es la regla de oro de la justicia, felizmente acuñada

Retiros dorados

Además de la polémica sobre las “puertas giratorias” de los políticos que rozan la ilegalidad

Poder y estado

La política consiste en la lucha por el poder y en aspirar a gobernar.

Pensar el futuro

El presente se vive; el pasado se recuerda y el futuro se piensa.
En efecto, cuando las personas remiten sus deseos y proyectos “al día de mañana” expresan la esperanza de que llegue ese día y de que sus deseos se cumplan.

La meritocracia

El valor de las personas no se mide por un golpe de suerte que les produzca riqueza o poder; tampoco por ser causahabientes de un benefactor o antecesor rico o poderoso.