Villares se siente feliz en su mundo de color y fantasía

EL exjuez y virtuoso de la gaita y la zanfoña Luís Villares es un tipo feliz, ¡cómo no va a serlo si vive en un mundo de color y fantasía! Estos días le da por asegurar que En Marea, originariamente un espacio multicultural hispano-galaico y ahora sabe Dios qué, es un valor al alza. Si los valores al alza de Wall Street o del Ibex 35 fuesen así, el crack del 29 parecería un chiste en comparación con el que se registraría en la economía actual. Está bien que uno conserve sus sueños durante toda la vida, por muy disparatados que sean, pero confesarlos en público provoca a menudo que sus íntimos le recomienden concertar una cita con un psiquiatra. A lo mejor el voceiro mareante piensa que las encuestas que le pronostican un negro futuro están manipuladas, pero también en ese caso le convendría pasar por la consulta de un especialista en cuestiones mentales, porque el hundimiento parece más claro cada día que pasa. Ahora bien, toda la culpa no es suya; desde dentro también ayudan a que el lastre conduzca al partido instrumental a una cota tan baja como la fosa de las Marianas. luís villares, a quien parece que se le enredaron los dedos | aec