Una malleira o una paliza

A Rajoy, el non grato en Pontevedra y muy grato en Gaudamur, se le nota que se emociona cuando vuelve a casa y más cuando lo hace por Navidad, como si fuese el turrón El Almendro. En la inauguración de la ampliación del puente de Rande lo demostró, pues, como despedida tras su discurso oficial, felicitó a todos el “ano 2016”. ¡Olé! Pero un rato después se superó en Twitter: “Sangenjo, Galicia. Terminamos el año en familia y con buenos amigos, momentos para disfrutar de mi tierra”. Ese “Sangenjo” dolió. Los miembros de Hablamos Español no pudieron hacerle la ola porque a esa hora estaban celebrando con cava que habían recogido en Cataluña 23.000 firmas para que ningún hispanohablante sea discriminado en esa comunidad autónoma, pero por aquí... ¡Menuda malleira le cayó en las redes sociales! ¡Con lo bonito que es llevarse bien y más cuando se habla sobre el paraíso del trilingüismo armónico, Sanxenxo-Sanchencho-Sangenjo, según se emplee el gallego, el castellano, el koruño, los tres idiomas más hablados en el lugar.