La crecida del río Sar

 

LOS lingüistas definen el oxímoron como la combinación, en una misma estructura sintáctica, de dos palabras o expresiones de significado opuesto que originan un nuevo sentido. Normalmente ponen como ejemplo la expresión “silencio atronador”, pero si son un poco fachas prefieren recurrir a “intelectual progresista”. Pero el oxímoron no es una figura que exista solo en la teoría, también se da en la práctica, ¡que se lo digan a los vecinos del barrio santiagués de Vista Alegre! ¡Menudas vistas más tristes tienen que soportar estos días! La falta de canalizaciones hace que el agua de la lluvia corra por las paredes de los edificios como si estuviesen construidos en plena fervenza do Ézaro. Cada vez que cae un chaparrón, tiemblan ante el temor de que una riada traspase la puerta y la sala de estar quede convertida en una piscina. Pues menos mal que uno de los concejales de Martiño “2.0” Noriega, el llamado Jorge Duarte, fue decano del Colegio de Arquitectos de Galicia, porque si no la zona acabaría siendo un afluente del Sar.