• Domingo, 11 de Diciembre de 2016

Las consecuencias del baile


MIQUEL Iceta sería un tipo muy conocido en Cataluña, pero en el resto del país –el Estado como dice él– nadie tenía noticia de su existencia hasta que un día se le dio por bailar en un mitin. Creó escuela e incluso la niña Soraya botó una pieza en un programa de televisión. Pero tanto contorneo no podía ser bueno; no ya para la cadera o para los pies, sino para el cerebro, que llega a chocar contra las paredes del cráneo en algunos pasos arriesgados. La muestra de esas lesiones ha quedado a la vista con el follón del Ayuntamiento de Badalona, pues Iceta prefiere que siga gobernando la CUP a que lo haga su propio partido, el PSC, ya que para desbancar a la alcaldesa necesitaría el apoyo del PP. ¡Ay, Fred Astaire, Fred Astaire...!