• Jueves, 23 de Noviembre de 2017

La clave para ganar el premio soñado

ARTURO Fernández fue durante muchos años actor de culto para los gallegos que viajaban a Madrid. El teatro donde actuaba era cita ineludible, sobre todo si Lina Morgan estaba de gira por España. A sus 300 o 400 años, el chatín continúa siendo un chulo, pero tiene su corazoncito y le duele que no le hayan dado un Goya o un Max, aunque lo atribuye a sus ideas políticas, ya que es de derechas. Pues que hable con Aznar, que ahora que se metió a lobista, con “b”, no con “v”, o sea, que no es un depredador de mujeres, sino de voluntades, igual consigue que le den ambos premios y hasta la medalla al Mérito en el Trabajo. FOTO: arturo fernández | aec