Camino del récord mundial de plenos extraordinarios

QUE algo no funciona bien en el Concello se sabe desde el mismo día en el que Xulio Ferreiro, el Varoufakis de A Gaiteira, tomó posesión de la Alcaldía hace dos años y medio, allá por junio de 2015. Hay datos que confirman esa situación con toda rotundidad, como es el caso de los plenos extraordinarios celebrados el año pasado, que casi fueron tantos como los ordinarios, y no por acontecimientos imprevistos, sino que en un buen número de casos se debieron a la modificación de los presupuestos. Es verdad que hubo sesiones divertidas, no por su desarrollo, sino por el asunto que se trataba, como la convocada para salvar a Iago Martínez, el Rasputín de Teis, de la indigencia a la que lo había condenado la concejala de Hacienda, Eugenia Vieito, al olvidarse de incluirlo. Hubo quien pensó que la pseudopeletera Silvia Cameán, musa del sector pijo de la Marea, nasía pa’ganá, y que se desvive por los desvalidos, le concedería una renta social, pero no hizo falta. No obstante, ni las risas de ese día compensan el rostro serio que acompaña a los coruñeses el resto del año por la desfeita en María Pita. FOTO: el alcalde, interesadísimo en uno de los últimos plenos de 2017 | aec