• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

El alto índice de conductores borrachos

desde aquel “Don’t drive drunk” (No conduzcas borracho) que cantaba Stevie Wonder han pasado muchos años de campañas de concienciación para evitar que quien haya consumido alcohol se ponga al volante de un vehículo. Ha habido mensajes crudos, didácticos y hasta con humor, pero parece que para poco han servido. Una estadística asegura que el 43% de los conductores fallecidos en 2016 dio positivo en el control de drogas o alcohol al que fue sometido posteriormente. Resulta increíble que a estas alturas todavía siga habiendo un número tan elevado de personas capaz de coger un coche sin darse cuenta de que lo que tienen entre las manos en un arma que pone en riesgo su vida y la de los demás.