• Lunes, 25 de Septiembre de 2017

CEGRAC: 25 AÑOS

En 1988, el grabador Doroteo Arnáiz  abría en Monte Alto el Centro de Grabado Contemporáneo de A Coruña, un taller que durante una década fue un referente artístico de nuestra ciudad y en el que participaron no sólo notables artistas locales, sino muchos de fama internacional. Veinticinco años después la Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de A Coruña conmemora aquella fecha con una selección  de grabados que incluye nombres de reconocida trayectoria, como los de Genovés, Roberto Matta, Guinovart, Pedro Muíño, Xurxo Gómez Chao, Chelín, Galán, Quintana Martelo, Facal, etc.
Es posible leer en esta muestra la singularidad que destila el arte gráfico y aún podemos rastrear el entusiasmo con que Arnáiz llevó a cabo esta empresa, en un momento de efervescencia artística, que había cuajado, por lo que al grabado respecta, en las cinco magnas exposiciones Euroamericanas de Grabado, que se llevaron a cabo en la desaparecida Estación Marítima; un motivo más para la nostalgia que viaja ahora por estos signos recuperados.
Es justo evocar las palabras con que D. Arnáiz saludaba esta empresa, en el catálogo de la Euroamericana de 1992: “La convergencia patrocinadora del Ayuntamiento y la Diputación ha permitido este año dar un mayor impulso a la Euramericana de Grabado –imaginada para animar la vida cultural de la provincia y La Coruña como una ciudad para el arte– situándola como nexo del grabado internacional.”
¡Una ciudad para el arte! Parecía un sueño demasiado ambicioso, pero en aquel momento convergían setenta artistas de Alemania, Austria, Bélgica, Canadá, Chile, Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Japón, Portugal, Suecia y España y, entre ellos estaban nada menos que Oteiza, Alechinsky, Schumacher, Tapies, David de Almeida o Fukazama.
En la muestra actual, son de destacar el conjunto de obras realizadas bajo el epígrafe “Os papeis da Coruña”, que incluyen sugerencias cartográficas de Arnáiz, Chelín, Galán , Mouzo, Quintana Martelo y liminales espacios de X. Gómez Chao, Cruz Pérez Rubido o Facal. Con Matta y Albert Dupont viajamos a la estética precolombina y con Guinovart a sus azules de la Costa da Morte; nos conmovemos ante las soledades del hormiguero humano entre sus arquitecturas vacías o ante las poéticas escrituras de Yamamoto, Mircea Milcovich, Henry Dacos, Arthur Luiz Piza, Calapez, Nuno Bandera  o Berdikian Assadour. Y es este temblor del grafismo directo, esta huella, lo que hace memorable el trabajo de D. Arnáiz