Aunque se supone que el amor no entiende de edad, también es cierto que la adolescencia es la época más propicia para deshojar la margarita, cuando todavía no se ha sufrido ningún desengaño amoroso y se arrancan los pétalos de forma tan descuidada como alegre. Sólo cuando uno madura un poco, se llega a la conclusión de que este tema tiene que ver más con las espinas. Y es por eso, para concienciar de que las relaciones de pareja pueden herir, y a veces físicamente, por lo que Cruz Roja Juventud inició ayer, con motivo de la cercanía del Día Internacional contra la Violencia de Género, una campaña bajo el nombre Violencia de xénero. ¡De ningún xeito!, en el que una de sus actividades consiste en deshojar margaritas.
En el recreo > Cada uno de sus pétalos tiene escrito uno de los factores de la violencia de género, explican desde Cruz Roja. Las mismas alumnas de los institutos coruñeses, donde ha tenido lugar la actividad, han escrito estas razones durante la hora del recreo, y lo colgaron de las paredes. Ayer le tocó a los centros de Elviña y Puga Ramón, hoy le tocará al Eusebio da Guarda. El objetivo es, según explican desde Cruz Roja, clarificar o concepto de violencia de xénero e apostar pola coeducación e a sensibilización como ferramentas de prevención.
También querían desde la entidad que los estudiantes reflexionaran no sólo en la forma más truculenta de este problema, como puede ser la agresión física o el asesinato, sino otros factores como el maltrato psicológico porque, a diferencia del viejo juego de deshojar la margarita, en lo que lo único importante era el último pétalo arrancado, en el juego de ayer cada uno de ellos tenía su importancia.