La campaña de Navidad, en la que muchos comercios coruñeses confían para que sirva de alivio a los malos resultados de un año marcado por la crisis, podrían echarse a perder si la patronal y los sindicatos que representan a los dependientes de los comercios no llegan pronto a un acuerdo sobre el nuevo convenio. La última ocasión en la que ambas partes se sentaron a la mesa de negociación fue el día quince del pasado mes de octubre y, desde entonces, no ha habido ningún avance. Los sindicatos amenazan con una huelga en diciembre, justo en la época de más ventas del año. Nós estamos dispostos a negociar, pero non podemos renunciar a algunhas cousas. O último que nos ofreceron foi un incremento salarial basado no IPC fixo de un 4,5%, comento Francisco Cousillas, responsable de la Federación de Comercio de CCOO. Según el líder sindical, la oferta es inaceptable porque simplemente es muy posible que el IPC vuelva a subir a fin de año, a pesar de los esfuerzos del Gobierno para evitarlo. O que queremos nós é negociar sobre o IPC real, según vaia mudando, porque os dependentes non cobran más de setecentos ou setecentos cincuenta euros, reivindicó Cousillas.
Desde el otro lado de la mesa, las cosas se ven de muy distinta forma. El presidente de la Federación de Comercio de A Coruña, Miguel Agromayor, admitió que el diálogo con los trabajadores está roto, pero rechazó que la patronal tenga la responsabilidad. As negociacións están paradas, pero non por parte nosa, indicó, a la vez que culpó a los propios empleados de la falta de entendimiento.
Asimismo, el portavoz de los comerciantes considera que las jornadas de huelga programadas en los próximos meses están equivocadas y asegura que la fecha elegida para colectivos como el del regalo o el de los complementos é un golpe baixo.
En la misma línea, el líder de los comerciantes coruñeses expresó que los convocantes equivócanse de negociador. Y es que, según Agromayor, el conflicto está motivado por el descontento de los trabajadores coas políticas de certas empresas que non teñen nada que ver con nós.
Por este motivo, sugirió la posibilidad de que se faga un convenio diferente coas grandes cadeas de distribución e outro co comercio tradicional. Por otra parte, el portavoz del sector local indicó que las reivindicaciones salariales y laborales de los empleados son inasumibles para los empresarios. Pese a que se mostró dispuesto a negociar mejoras en sus condiciones, aseguró que o comercio non pode dar o que piden. Pero Cousillas fue también muy claro: Non queremos amolar a ninguén, pero a campaña de Nadal está en perigo.