O vacaciones o rebajas. Los descuentos en prendas de vestir, calzado o mobiliario de decoración tienen un competidor esta temporada, porque a los compradores no les queda otra que elegir. La calma que se respiraba ayer en las zonas comerciales, lejos de las aglomeraciones de otros años, hacen pensar que las rebajas no lograrán levantar los moderados beneficios de los últimos meses. Es verdad que, mientras transcurría la jornada, los centros comerciales y calles de negocios se fueron llenando de esos compradores a los que se echó en falta a primera hora.La crisis se nota, se oye entre tienda y tienda, por eso muchos coruñeses se han visto obligados a cambiar sus hábitos y también el escenario de un inicio de rebajas. La gente es mucha menos pero, además, se piensa más lo que se va a llevar. Se prescinde de lo menos importante y se recurre a aquellas prendas a las que se lleva esperando toda la temporada.
El calzado y la ropa son, de nuevo, los principales ganchos pero, esta vez, los coruñeses se aventurarán a esperar a que los descuentos sean mayores. Pese a que en el primer día de saldos los más madrugadores se pudieron hacer con alguna ganga, todavía queda un largo recorrido descendente hasta el día 31 de agosto .
Del otro lado, los comerciantes se han arriesgado con los descuentos. De nuevo, como ya sucedió en las rebajas de enero, los precios se han llegado a bajar hasta un 70%, aunque en la mayoría de los productos rondan el 50%; en pocas ocasiones es menor del 20%.
El pesimismo está en la cabeza de los comerciantes coruñeses que en la mayor parte de los casos ven poco probable el que los dos meses que vienen por delante sirvan para remontar la temporada. Un informe de la Cámara de Comercio cifra en un 77% los empresarios del comercio que no tienen esperanzas de que las ventas se incrementen de manera significativa.
Una elevada parte de los 3.000 empresarios entrevistados para realizar el estudio se basa en los resultados del último período de rebajas para vaticinar lo que pueda pasar hasta agosto. Un 73% considera que las operaciones fueron mucho menores de lo que habían sido en el mismo período pero un año atrás. Y eso teniendo en cuenta que los últimos saldos se abrieron con los descuentos más importantes que se recordaban en muchos años, de hasta el 70%, que ahora se repiten.
Demasiada calma > Pese a que la tranquilidad y la moderación en la afluencia marcó la primera jornada de rebajas en las principales áreas comerciales de la ciudad, no faltaron los incondicionales. Existen quienes nunca faltan al primer día, y que saben perfectamente donde encontrar esa prenda deseada y a los que no les importa aguantar las acumulaciones de gente.
Los hay también quienes no se pueden resistir a ojear las curiosidades que pudieron pasarse por alto a lo largo de la temporada, y caer en la tentación, casi siempre, de probarse prendas acabadas de llegas, de esas colocadas estratégicamente para sorprender a los clientes.