Investigadores canarios y argentinos estudian las enfermedades que afectaron a los indígenas de la Patagonia tras la llegada de los europeos y lo comparan con lo ocurrido con los aborígenes canarios, además de analizar su posible relación con la extinción de los nativos de Tierra del Fuego.La investigación se desarrolla gracias a un convenio entre el Instituto Canario de Bioantropología, dependiente del Organismo Autónomo de Museos y Centros del Cabildo de Tenerife, y el Departamento de Arqueología de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, en su sede de Quequén.
Según relata el director del Instituto de Bioantropología, Conrado Rodríguez Martín, el convenio se ha ampliado a estudios de paleo-parasitología de los que se encargan investigadores brasileños, y que coincide con la creación de una unidad científica en la Universidad del Mar del Plata.
El proyecto consiste en comparar la relación entre el ambiente, la dispersión de enfermedades infecciosas, la nutrición, formas de vida y acontecimientos históricos en el archipiélago de Tierra del Fuego y Canarias.
Para ello el punto de partida es que, tanto las poblaciones del archipiélago fueguino como los aborígenes canarios, no estaban libres de enfermedades antes del contacto con europeos, aunque después de este proceso descendió la población aborigen.