El disidente cubano Guillermo Fariñas seguía ayer en estado grave y estable y permanecerá hospitalizado en los próximos días debido a su deterioro de salud, tras la huelga de hambre y sed que comenzó hace 18 días y que le causó un segundo colapso el jueves pasado.La portavoz de Fariñas, Liset Zamora, dijo ayer que al parecer se prolongará la estancia del opositor en cuidados intensivos del hospital Arnaldo Milián de Santa Clara, donde ingresó el jueves en estado inconsciente tras un desmayo.
Lo está tratando el mismo equipo médico que lo ha atendido en huelgas anteriores, y dicen que mientras ellos puedan mantenerlo en el hospital lo van a dejar porque está muy delicado de salud, indicó Zamora.
Fariñas, de 48 años, presenta algunos síntomas de mejoría pues ha podido orinar y su presión arterial está más estable, al tiempo que sigue recibiendo sueros fisiológicos y azúcares por vía intravenosa, añadió la portavoz.
Morales > Por su parte, el presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó ayer que la muerte del preso cubano Orlando Zapata, que según su información era un delincuente, es un problema interno de Cuba y criticó el escándalo internacional que ha suscitado este asunto.
Ese es un problema interno de Cuba, pero se hacen escándalo internacional porque un cubano ha muerto en una huelga de hambre. ¿Y por qué no preguntan que el capitalismo, con sus políticas económicas, a cuánta gente mata diariamente?, reprochó Morales. Consideró que el caso de Orlando Zapata es un asunto secundario ante temas como salvar el planeta tierra.