El Ayuntamiento de Lalín rindió ayer un homenaje a título póstumo a Xosé Cuiña, en el que participaron representantes de los tres grupos políticos gallegos, en especial del PPdeG, y numerosos vecinos de esta localidad.El acto, que incluye el nombramiento del ex alcalde lalinés como Hijo Predilecto de la capital dezana y la dedicatoria de una calle del casco urbano, fue presidido por el alcalde de Lalín, Xosé Crespo.
Precisamente, antes de iniciarse el acto, Crespo declaró que lo que se pretende es hacer un reconocimiento emotivo a un primer espada de la política gallega en los últimos años, así como agradecer lo mucho que trabajó por Galicia y por Lalín.
El homenaje a Cuiña, fallecido el pasado mes de diciembre, comenzó a las 20.00 horas de ayer en el Auditorio Municipal, en donde, en primer lugar, el crítico David González Alén y la periodista María Antonia Iglesias repasaron la trayectoria de Cuiña como alcalde, presidente de la Diputación de Pontevedra y conselleiro de Política Territorial.
Posteriormente, el secretario de la Corporación municipal leyó el acuerdo plenario en el que los tres grupos locales acordaron otorgar a Cuiña la distinción de Hijo Predilecto de Lalín y, tras el discurso del regidor lalinés, se procedió a la entrega a la familia del pergamino que acredita tal nombramiento, que recogió su hijo Rafael Cuiña Aparicio.
A partir de las 20.30 horas, se celebró un concierto de la Banda Municipal de Lalín en recuerdo de Cuiña, gran aficionado a la música. Por ello, entre las cinco piezas que interpretaron el conjunto musical, figura Leyenda del Beso, una de las preferidas del ex conselleiro de Política Territorial.
Tras la actuación, que duró algo menos de una hora, los asistentes se trasladaron a la calle dedicada a Xosé Cuiña, el primer tramo de la actual avenida de Madrid, donde procedieron al descubrimiento de la placa. Para terminar, el gaiteiro lalinense Plácido Rozas tocó el Himno do Antigo Reino de Galicia.