El grupo del PPdeG impidió ayer que prosperase en el Parlamento una iniciativa de los nacionalistas para la revisión de la ayuda pública de cinco millones de euros concedida a la empresa textil Caramelo, después del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que dejó fuera de la empresa a 237 trabajadoras.El PPdeG justificó su actitud al asegurar que la ayuda trata de poner en marcha un plan estratégico de reestructuración de los canales de comercialización de la compañía, lo que contrapuso a la actitud del bipartito, que concedió a la misma empresa en torno a treinta millones a fondo perdido, sin control y sin un plan de negocio.
La propuesta finalmente rechazada fue llevada al pleno del Parlamento por el nacionalista Carlos Aymerich, quien consideró un precedente peligroso que la Xunta se aviniese al ERE, puesto que admite como causa de despido colectivo la deslocalización económica, ya que la empresa había admitido su intención de trasladar la producción de A Coruña a Marruecos y a China.
Igualmente, Aymerich denunció que la ayuda de cinco millones de euros fue escondida en la página web de la Consellería de Industria, ante lo que señaló que, previsiblemente, su titular, Javier Guerra, no debería tener la conciencia tranquila.
Por ello, la propuesta del BNG, que recibió el voto en contra del PPdeG y el apoyo de los otros dos grupos, trataba de que el Parlamento instase a la Xunta a vincular la concesión de ayudas a las empresas a la creación de puestos de trabajo y a no concederlas a las que trasladen sus procesos productivos fuera de Galicia.
Sin embargo, el diputado popular José López Campos reprochó a socialistas y nacionalistas que el anterior Gobierno hubiese aportado a la empresa textil unos treinta millones de euros cuando entró en dificultades financieras.
A este respecto, indicó que mientras estas ayudas a fondo perdido y sin ningún tipo de garantía y sin proyecto empresarial, la otorgada por Xesgalicia, dependiente de Industria, en la vigente legislatura, sí pone condiciones, como la prohibición del reparto de dividendos o el control de los salarios de los directivos.
Igualmente, el diputado popular sostuvo que son cosas diametralmente opuestas la proyección internacional de una empresa o el concepto de deslocalización .