El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha abierto diligencias para investigar el envío de tres cartas que contenían polvo sospechoso -entre ellas una que llegó al presidente del tribunal, Ángel Juanes- que pasaron los controles de seguridad, lo que ha supuesto la destitución del comisario jefe.Así lo confirmaron ayer fuentes jurídicas, que precisaron que las otras dos cartas estaban dirigidas a los magistrados Fernando Grande-Marlaska e Ismael Moreno, y que Garzón ha abierto diligencias para investigar un posible delito de amenazas terroristas.
Para ello, el magistrado ha pedido al fiscal que le informe sobre si le considera competente para investigar los hechos y qué calificación jurídica merecen éstos.
El envío, del que informa el diario El Mundo, se produjo el pasado viernes, cuando tres sobres sin remitente llegaron a la Audiencia Nacional y pasaron sin problemas el control de seguridad, tras lo que se repartieron a sus destinatarios.
Otras fuentes jurídicas consultadas han indicado que el presidente del tribunal llegó a abrir el sobre en su despacho y encontró cierta cantidad de polvo en su interior, lo que le llevó a devolver el sobre a la Policía para que fuera analizado. Tras estas pruebas se ha constatado que el polvos que contenían los sobres era una sustancia inocua.
Querella > Por otra parte, Los abogados José Luis Mazón y Antonio Panea, que se querellaron contra el juez Garzón por los cobros recibidos durante su estancia en la Universidad de Nueva York, han acusado a este centro docente de mentir por asegurar que ni pidió ni recibió dinero del Banco Santander.
La Universidad certificó que fue el Centro Rey Juan Carlos I el que pidió y recibió financiación del Banco Santander para los cursos en que participó Garzón.