El juicio contra el lehendakari, Juan José Ibarretxe, los dirigentes del PSE, Patxi López y Rodolfo Ares, y contra cinco miembros de Batasuna, entre ellos su portavoz Arnaldo Otegi, ya tiene fecha. Será el próximo 8 de enero cuando la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (Tsjpv) comience a juzgar a los cinco dirigentes de Batasuna como autores de un delito de desobediencia y a Ibarretxe, López y Ares como cooperadores necesarios de dicho delito, por las reuniones que mantuvieron con representantes de la formación ilegalizada durante la última tregua de ETA.En el auto en el que fija la fecha para el comienzo del juicio, el TSJPV también admite como pruebas en el proceso las declaraciones como testigos del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, su antecesor en el cargo, José María Aznar, y el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Todos ellos, propuestos como testigos por la defensa de Ibarretxe, pueden negarse a acudir al juicio y testificar por escrito.
Será a las nueve y media de la mañana, en el Palacio de Justicia de Bilbao donde el próximo 8 de enero arranque el juicio contra Ibarretxe y López por reunirse con Batasuna tras su ilegalización. El proceso, abierto a raíz de las denuncias presentadas por el Foro de Ermua y Dignidad y Justicia, hace referencia a dos reuniones del lehendakari con miembros de Batasuna, las celebradas en 19 de abril de 2006 y el 22 de enero de 2007, y a la que el 6 de julio celebraron López y Ares con Otegi y otros dirigentes de Batasuna.
Los cinco miembros de la formación ilegal -Otegi, Juan José Petrikorena, Pernando Barrena, Rufino Echevarria y Olatz Dañobeitia- están acusados de la comisión de los delitos de desobediencia tipificados en el artículo 556 del Código Penal, en relación con la sentencia del Tribunal Supremo que en 2003 ilegalizó Batasuna.
A Ibarretxe, López y Ares se les imputa el mismo delito pero no como autores, sino como cooperadores necesarios.
Tras conocer la fecha de comienzo del proceso desde la oficina de Ibarretxe se limitaron a señalar que el lehendakari está con la conciencia tranquila y que el juicio no es más que el final de un despropósito.
Por su parte, López destacó que ya era hora de que llegara esta cita que, asegura, afronta con total normalidad y que espera no influya en el resultado electoral.