Álvaro Bautista considera que mientras hay vida hay esperanza, en su lucha por el título de campeón del mundo de 250 cc con el italiano Marco Simoncelli, y no arroja la toalla cuando sólo restan los grandes premios: Malasia y la Comunidad Valenciana.En las dos últimas carreras disputadas, Japón y Australia, se han repetido las posiciones, con el italiano alzándose con el triunfo y el talaverano secundándolo en el podio, lo que ha supuesto que sean 37 los puntos de ventaja que tiene Simoncelli sobre Bautista (240-203), cuando restan cincuenta en juego.
El transalpino tiene prácticamente en su poder el título, pues con un tercer puesto en cualquiera de las dos carreras que restan (16 puntos) sería matemáticamente campeón.
Bautista sólo podría coronarse ganando las dos carreras y que Simoncelli sólo hiciera un cuarto puesto, de forma que ambos concluirían con 253 puntos, pero con las mismas victorias (5) el talaverano acabaría delante por sus cuatro segundos, por los tres del rival.
Bautista también se haría el título si el italiano no puntúa ni en Malasia ni en Valencia y él logra dos segundos o un primero y un segundo o un primero y un tercero e, incluso, un primero y un cuarto.
Simoncelli se podría proclamar campeón sin necesidad de puntuar en las dos últimas carreras, siempre que Bautista alcanzara un segundo y un tercer puesto como mejores resultados en Malasia y/o Valencia.