Un hombre de unos 40 años resultó herido ayer mientras pescaba en el río Mandeo, en el lugar de Ois. El suceso se registró a eso de las doce del mediodía, aunque el rescate no culminó hasta dos horas más tarde. Según la reconstrucción de los servicios de emergencia, el pescador se adentró en una zona rocosa y con mucha vegetación, de muy difícil acceso, y quedó atrapado por un árbol que se desplomó sobre él. A consecuencia de ello, terminó con la pierna izquierda rota y contusiones en la cara, además de con un fuerte dolor de espalda. En un principio, las heridas no revestían mayor gravedad.
Rocoso > Hasta el lugar del accidente se desplazó una dotación de bomberos de Betanzos, así como Protección Civil y una ambulancia del 061. Dado lo complicado del acceso de la zona en la que se encontraba el accidentado, fue necesario que los bomberos se desplazasen a pie hasta el lugar del suceso.
Una vez localizado el pescador, los efectivos lo trasladarlo en camilla a hombros para regresar al lugar donde se encontraban sus compañeros de Protección Civil y 061. Lo abrupto del camino prolongó las tareas de rescate más de dos horas.
Heridas > A pesar de lo aparatoso del accidente, los servicios sanitarios desplegados reseñaron que el hombre no presentaba heridas de gravedad, al menos en un primer momento. Una vez que los bomberos recogieron y trasladaron al pescador, los servicios del 061 se encargaron de realizar un primer examen, así como las primeras.
Los servicios de urgencia decidieron inmovilizarle in situ la pierna izquierda, ya que todo apuntaba a que la tenía fracturada. El desplome del árbol le causó también contusiones en la cadera, así como en la espalda y en el rostro. Por todas esas heridas, los sanitarios decidieron trasladar al sujeto al hospital coruñés Juan Canalejo, para ser sometido a un examen más exhaustivo y descartar posibles lesiones de mayor entidad.