Cámaras que disparan contra el cambio climático

Decenas de fotógrafos enfocan al cielo y disparan contra el cambio climático. EFE

Las cámaras enfocan al cielo y disparan contra el cambio climático. Es el objetivo de la iniciativa del I Congreso nacional de documentalistas y fotógrafos de la naturaleza que este fin de semana se ha celebrado en Lugo bajo el lema 'El Viaje Polar' y que ha coincidido con la apertura de una exposición fotográfica sobre la Antártica.

Las cámaras enfocan al cielo y disparan contra el cambio climático. Es el objetivo de la iniciativa del I Congreso nacional de documentalistas y fotógrafos de la naturaleza que este fin de semana se ha celebrado en Lugo bajo el lema 'El Viaje Polar' y que ha coincidido con la apertura de una exposición fotográfica sobre la Antártica.

Los fotógrafos apuntan alto para captar el momento decisivo, el que siempre buscaba Henri Cartier-Bresson, y congelar el calentamiento global.

"Se trata de, a través de la fotografía, hacer una radiografía del planeta y que la gente tenga una conciencia medioambiental más seria porque el planeta se está deteriorando",comenta a EFE Carlos Caraglia, director del congreso.

Los flashes se encienden por una buena causa. "Invitamos a todas las personas a que se saquen una foto hoy en el lugar del planeta en el que estén y la cuelguen en el Facebook de 'El Viaje Polar' junto a una frase sobre lo que cada uno haría para salvar el planeta", explica Caraglia.

Él se suma como uno más a la iniciativa que desde el cielo recoge un multirotor. "Esto es cosa de todos, la idea sería trabajar para que la gente se involucre, para que ame más al medioambiente", señala.

Se trata de cambiar los hábitos de consumo, de concienciar a la gente para cuidar el planeta. Coincide con el día en el que se cambia la hora para ahorrar energía. A alguno, retrasar el reloj le ha ayudado a llegar a tiempo a la sede del Museo Interactivo de la Historia de Lugo.

A otros, les ha sobrado el tiempo de espera. Y todos estamos a tiempo de ralentizar el cambio climático.

Minutos antes del mediodía, decenas de cámaras se apiñan para fotografiar un cielo nublado, pero hermoso. No llueve, tampoco luce el sol, empieza a notarse el frío en Lugo, pero es soportable.

Caraglia está acostumbrado. Lleva cinco expediciones a los polos como fotógrafo naturalista y es testigo de que el planeta pide un enfriamiento.

"En los polos estoy en contacto con los científicos, que son los que tienen la capacidad de disociar lo que es real y no es real, hablo con los esquimales y estoy convencido de que el calentamiento global es algo real. Las consecuencias en cincuenta o cien años pueden ser muy graves", advierte.

El agua casi llega al río. "El deterioro de los océanos es más que evidente y son señales más que suficientes para darnos cuenta de que este planeta no puede generar los recursos que demanda toda la población", explica.

Con ese objetivo nació 'El Viaje Polar', una alianza de fotógrafos y documentalistas que intentan aprovechar el trabajo que realizan en todo el mundo, en zonas extremas del planeta, para concienciar del cambio climático.

'Cámaras para salvar el planeta' es una acción más para dirigirse a la base y llegar a "la clase política para que se dé cuenta de que tenemos que trabajar encaminados a acciones que salven el planeta", sostiene Caraglia antes de dirigirse al siguiente destino.

Es la Reserva de la Biosfera Terras do Miño, donde recuperan las cámaras para seguir documentando, conociendo y haciendo turismo sin malgastar recursos porque -apunta el fotógrafo- también "se puede disfrutar de la naturaleza como un ocio gratuito en estos tiempos de crisis". Y así, economía y medioambiente demuestran que pueden ir de la mano.

Carlos Alberto Fernández