La víctima de “La Manada” denunció porque le hicieron algo que “no quería”

Furgón que traslada a los cinco acusados de la violación grupal en los sanfermines de 2016 | efe

La joven que denunció una violación grupal durante los Sanfermines de 2016 aseguró en su declaración en el juicio que no consintió las relaciones y que sintió “miedo”, así como que les denunció porque “habían cometido un delito, porque hicieron algo que (ella) no quería hacer”.

La joven que denunció una violación grupal durante los Sanfermines de 2016 aseguró en su declaración en el juicio que no consintió las relaciones y que sintió “miedo”, así como que les denunció porque “habían cometido un delito, porque hicieron algo que (ella) no quería hacer”.
Así se recoge en la declaración íntegra de la víctima a la que ha tenido acceso “Diario de Noticias” y que ha sido reproducida por varios medios de comunicación nacional días después de que el juicio a los cinco acusados haya quedado visto para sentencia. La víctima, una madrileña que tenía 18 años cuando sucedieron los hechos, declaró el martes 14 de noviembre en la Audiencia Provincial de Navarra y allí, en una sesión a puerta cerrada, respondió a las preguntas del ministerio fiscal, las acusaciones y las defensas.
La joven negó en todo momento que hablara de sexo con los acusados a los que acababa de conocer, que hubieran acordado mantener relaciones sexuales, que supiera cuál era su intención al entrar en el portal o que fuera ella quien llevara la iniciativa. Igualmente aseguró desconocer que se habían grabado vídeos. “Ahora lo sé, pero no lo sabía, estaba con los ojos cerrados”, señaló al ser preguntada al respecto. Relató que su intención era la de irse a dormir al coche en el que había llegado a Pamplona junto con un amigo y los acusados se ofrecieron a acompañarle.

En el camino, cuando se aproximaban al portal en el que sucedieron los hechos, “se fueron escorando a un lado”, pero no le dijeron que se fueran a parar, entonces uno de ellos se acercó para darle un beso y ella no se apartó. Sobre su entrada al portal explicó que tiraron de ella hacia dentro. Tras la sorpresa que le generó esa circunstancia, empezó a “sentir miedo” al llegar a un cubículo, donde se vio “rodeada por aquellos cuatro” (ella habla de cuatro, no de cinco) que comienzan a quitarle la ropa.
“En ese momento estaba totalmente en shock, no sabía que hacer, quería que todo pasar rápido y cerré los ojos para no enterarme de nada y que pasara rápido”. Recordó la presión en la mandíbula, que le tiraban del pelo y que la cabeza no le daba para pensar, “me sometí para que acabara”, insistió la joven que dijo haber escuchado alguna que otra risa. Cuando se fueron se quedó en el portal con una camiseta y sin teléfono móvil.