• Domingo, 28 de Mayo de 2017

Un tercio de las personas dependientes no reciben ninguna ayuda del Estado

De las más de 1,1 millones de personas que en España tienen reconocido algún tipo de dependencia (el 2,5% de la población) un tercio, 384.326 ciudadanos, no reciben ninguna prestación o servicio del sistema, según un informe de la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales.

Un tercio de las personas dependientes no reciben ninguna ayuda del Estado
Unas 125.000 personas murieron mientras esperaban las ayudas       aec
Unas 125.000 personas murieron mientras esperaban las ayudas aec

De las más de 1,1 millones de personas que en España tienen reconocido algún tipo de dependencia (el 2,5% de la población) un tercio, 384.326 ciudadanos, no reciben ninguna prestación o servicio del sistema, según un informe de la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales, del que se desprende que en cuatro años, 125.000 personas han muerto esperando que llegasen las ayudas.
Se trata del XVI Dictamen de la Dependencia, un estudio a partir de los datos oficiales del Sistema de Autonomía personal y Atención a la Dependencia (SAAD), que analiza tanto la información sobre personas que han sido diagnosticadas como dependientes y que reciben o no las ayudas comprometidas, como la relativa a la financiación del sistema a nivel nacional y autonómico. Según expone, en la última legislatura el Gobierno recortó 2.865 millones de euros al sistema entre la supresión del nivel acordado de financiación, la reducción del nivel mínimo de aportación del Estado a las comunidades y la supresión de las cotizaciones de cuidadoras familiares que afrontaba la Seguridad Social. En este sentido, afirma que el gasto público “se distribuye incumpliendo lo previsto en la Ley”, que establece una financiación al 50% por parte de la Administración General del Estado y las comunidades.
“La realidad es que, debido al modelo de financiación y a las reducidas cuantías del Nivel Mínimo, la Administración General del Estado aporta solo el 22,6% del gasto público y las comunidades, el 77,4 por ciento restante. Por su parte, la aportación de los usuarios (copago) se estima en un 20 por ciento sobre el total de gasto directo del sistema”, exponen los directores y gerentes de servicios sociales.
El Dictamen destaca que pese a esa retirada de fondos, el sistema presenta una “sorprendente capacidad para la generación de empleo”, y al cierre de 2015 contaba con 182.000 puestos de trabajo directamente vinculados a él, con una ratio de empleos directos por millón de euros de gasto público que asciende a 35.
Según afirma, si se atendiera ya a las 384.000 personas en espera cumpliendo así con la Ley, se generarían más de 90.000 empleos directos ex-novo habiendo invertido “solo 1.631 millones de euros al año”. “Creemos llegado el momento de tomar alguna decisión basada en las evidencias de la gestión. O se invierte de manera decidida e inteligente o se admite que el Estado no es capaz de garantizar los derechos contenidos en una Ley”, dice la organización en el informe.
Como en cada dictamen, los Directores y Gerentes evalúan la aplicación de la Ley de Dependencia en todas las comunidades con una escala de cero a diez que cruza variables como el gasto público, la lista de espera o equilibrio entre prestaciones y servicios. La media nacional es 4,01 puntos, un suspenso, y son seis las comunidades que aprueban, aunque ninguna llega al sobresaliente. En concreto, Castilla y León (8,6) y Andalucía (7,5) destacan por encima de las demás con un notable, seguidas de País Vasco (6,8) La Rioja (6,1), Castilla-La Mancha (5,7) y Madrid (5,7). Las doce comunidades restantes suspenden. Entre ellas, Galicia, con un 4,3.