Morate cumplirá 48 años de cárcel por los asesinatos de Laura y Marina

La Audiencia Provincial de Cuenca condenó a 48 años de cárcel a Sergio Morate al considerarle autor de los asesinatos de Laura del Ayero y Marina Okarinska en la capital conquense en el verano de 2015.

La Audiencia Provincial de Cuenca condenó a 48 años de cárcel a Sergio Morate al considerarle autor de los asesinatos de Laura del Ayero y Marina Okarinska en la capital conquense en el verano de 2015. En concreto, la condena recoge 25 años de cárcel por el asesinato de Marina, en el que concurren los agravantes de parentesco y de violencia de género; mientras que por la muerte de Laura se le condena a 23 años, concurriendo el agravante de abuso de superioridad.
Así lo dio a conocer ayer el presidente del Alto Tribunal, José Eduardo Martínez Mediavilla, en la lectura pública de la sentencia realizada desde la sede judicial. Según argumentó, por el asesinato de Marina se añade para el acusado la prohibición de residir en Cuenca durante diez años más allá de la pena impuesta y la prohibición, por el mismo tiempo, de acercarse a menos de 500 metros a cualquiera de los familiares directos de las víctimas, así como comunicarse con ellos también por diez años.
En el caso del asesinato de Laura, las mismas condiciones se le imponen por un tiempo de ocho años por encima de la pena impuesta. Además, tendrá que indemnizar con 50.000 euros al marido de Marina; con 120.000 euros cada uno de sus padres; y con otros 40.000 euros a su hermana. Por el asesinato de Laura del Ayero deberá indemnizar con 120.000 euros a cada uno de sus padres, además de otros 40.000 euros a su hermana, lo que suma un total de 610.000 euros en indemnizaciones.
En cuanto a los fundamentos de derecho, considera la sentencia que en el caso de Marina existe además alevosía súbita, mientras que en la muerte de Laura “concurren todos los elementos para determinar que se trata de un delito de asesinato por forcejeo al intentar salir de la casa”. En opinión del magistrado, darle muerte era “la única forma de asegurarse que no quedaran testigos del asesinato de Marina”.

Lo máximo legal
Así, explicó, “la pena debe ser la máxima legal tanto si concurren dos o un agravante”. En todo caso, “no concurre la agravante de aprovechar las circunstancias del lugar porque no se trataba de un paraje solitario y distante”. El abuso de superioridad en el asesinato de Laura se corrobora por los informes forenses ya que el puñetazo que le propinó en el pómulo “disminuyó de forma notable sus posibilidades de defensa”.
Resaltó Martínez Mediavilla la “tremenda brutalidad y perversidad” del acusado así como su “falta de respeto a la ley”. “Aunque solo se hubiera apreciado una sola agravante entre parentesco y género, la pena a imponer debería ser la máxima legal por esa brutalidad y perversidad al esconder y enterrar los cadáveres”. También subrayó la “absoluta indiferencia y personalidad del acusado” y el “insoportable sufrimiento causado a las familias”.
Con esta condena, la Audiencia comparte la petición del Ministerio Fiscal, que consideraba probado que Sergio Morate, que ya había sido condenado por sentencia firme en 2008 por un delito de detención ilegal y amenazas en el seno de la violencia de género, mantuvo durante cuatro años y hasta el mes de marzo una relación con Marina Okarinska. l