Gran Hermano denuncia ante la Guardia Civil un abuso sexual hacia una concursante

Los concursantes implicados conversan durante su estancia en la casa | t5

La dirección del concurso Gran Hermano Revolution denunció ante la Guardia Civil un presunto abuso sexual perpetrado por un concursante, que fue expulsado

La dirección del concurso Gran Hermano Revolution denunció ante la Guardia Civil un presunto abuso sexual perpetrado por un concursante, que fue expulsado, hacia otra concursante, que no quiso corroborar ni denunciar los hechos ante los agentes, informaron fuentes de la Comandancia de Madrid.
Los hechos tuvieron lugar en la madrugada del sábado en la casa de Gran Hermano, situada en Guadalix de la Sierra. Dos concursantes de 24 años y que son pareja, José María López y Carlota Pérez, estaban metidos en la misma cama.

Fiesta nocturna
Según explicó en el cuartel de la Guardia Civil de Colmenar Viejo el director de Contenido del reality, tras una fiesta nocturna ambos se fueron a la cama y pudo haber un presunto delito de abuso. “La mujer se encontraba bastante bebida y el hombre se tapó a sí mismo y a la mujer con un edredón, no pudieron llegar a ver lo que sucedía con exactitud bajo el mismo”, según la denuncia a la que tuvo acceso “El Confidencial”.
Sin embargo, los responsables de Gran Hermano alegaron a los guardias civiles que “no podían constatar la agresión porque todo ocurrió debajo del edredón” y tampoco entregaron dichas imágenes a la Guardia Civil. Los agentes se pusieron en contacto con la joven, que no quiso presentar denuncia, y pronto tomarán manifestación a su novio, entre otros puntos de la investigación.

Kevin Spacey
Por otra parte, el actor Harry Dreyfuss, hijo del también actor Richard Dreyfuss, acusó a Kevin Spacey de haberle manoseado cuando tenía 18 años y delante de su padre, que no se percató de lo que estaba ocurriendo.
El joven, que ahora tiene 27 años, asegura en una carta remitida al portal Buzzfeed News –que fue el primero en sacar a la luz los supuestos abusos de Spacey– que en las Navidades de 2008 fue a visitar a su padre a Londres, donde participaba en la obra “Complicit” en el teatro Old Vic que dirigía Spacey.
Una noche acompañó a su padre a un ensayo al apartamento de Spacey para ayudarle dando las réplicas.
Allí, el protagonista de “American Beauty” se sentó junto a él en un sofá y le puso la mano en el muslo. El joven se levantó y se movió a otro asiento, donde Spacey le siguió y repitió la maniobra y empezó a mover la mano hasta situarla en la entrepierna..
“Mi mente se quedó en blanco”, afirma el joven. “Mirándole a los ojos, le dirigí una leve sacudida de cabeza. Trataba de advertirle sin alertar a mi padre”.
Su padre estaba en la misma sala y no se enteró de lo que ocurría. Contactado por BuzzFed, Richard Dreyfuss confirmó que no supo lo ocurrido hasta que su hijo se lo contó años más tarde.
“Pensé que estaba protegiendo a todos. Estaba protegiendo la carrera de mi padre. Estaba protegiendo a Kevin, a quien seguramente mi padre habría intentado golpear. Me estaba protegiendo, porque pensé que algún día me gustaría trabajar con este hombre. Kevin no reaccionó y mantuvo su mano allí. Mis ojos volvieron al guion y seguí leyendo”, recuerda ahora.
Harry Dreyfuss reconoce que se pasó los años posteriores relatando el incidente como una anécdota cómica en las fiestas. Tardó cuatro o cinco años en contarle a su padre lo que había pasado. “Estaba furioso y me pasé el resto de la noche asegurándole que no había sido algo grave”. l