El 69,9% de los españoles considera que la evolución de su economía familiar será igual o peor en los próximos seis meses, unas perspectivas que no eran tan malas desde los momentos más duros de la crisis a principios de 2009.
El Indicador de Confianza del Consumidor que elabora el Centro de Investigaciones Sociológica, cayó en enero 2,7 puntos y se situó en 68,3 puntos, muy por debajo de los cien que indicarían una percepción positiva.
En términos generales, los ciudadanos consideran que la situación económica actual se ha deteriorado y piensan que empeorará aún más, sobre todo en lo que respecta a su economía doméstica, por lo que las expectativas para el consumo no son buenas.
Según el estudio, el 57,6% de los españoles asegura que llega justo a final de mes o que le resulta difícil hacerlo sin echar mano de sus ahorros, a los que se suma un 6,3% que se ha visto obligado a contraer deudas para cubrir sus necesidades mensuales.
El 48,3 por ciento dice que su situación económica actual es igual que hace seis meses, mientras que el 45,9% asegura que ha empeorado y sólo un 5,2% afirma que ha mejorado.
Quienes consideran que les va peor ahora que hace seis meses señalan como principales causas el alza continuada de precios, el estancamiento del sueldo, la situación de desempleo de algún miembro de la familia y la disminución de los ingresos del hogar.
Los factores son muy similares entre los que creen que les irá peor en el próximo medio año, ya que apuntan al encarecimiento del coste de la vida, la congelación salarial y la incertidumbre con respecto a su situación laboral.
De los encuestados, sólo el 26,5% dice que no hay ninguna persona en su entorno que esté en paro o buscando empleo.





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