• Jueves, 19 de Octubre de 2017

La búsqueda de las “hadas voladoras” en España

El proyecto Gusanos de Luz tiene un reto para este verano: encontrar “hadas voladoras” en España, la Luciola lusitanica, una especie de luciérnaga de la que existe una referencia bibliográfica de 1929 en los jardines del Palacio Real de La Granja de San Ildefonso.

La búsqueda de las “hadas voladoras” en España
Las luciérnagas hembras emiten luz a través de un proceso químico para atraer la atención de los machos y aparearse | ep
Las luciérnagas hembras emiten luz a través de un proceso químico para atraer la atención de los machos y aparearse | ep

El proyecto Gusanos de Luz tiene un reto para este verano: encontrar “hadas voladoras” en España, la Luciola lusitanica, una especie de luciérnaga de la que existe una referencia bibliográfica de 1929 en los jardines del Palacio Real de La Granja de San Ildefonso, en la localidad segoviana de Real Sitio de San Ildefonso.
A pesar de que la mejor época para el avistamiento de luciérnagas comienza en junio y acaba a finales de agosto, según los expertos, Gusanos de Luz tiene la esperanza de encontrarla y aseguran que esta “misteriosa” especie habita en España, pero que aún no han podido fotografiarla, tal y como señaló José Ramón Guzmán, uno de los impulsores de este proyecto “participativo”, junto a su compañero, Raphael De Cock.
No obstante, Gusanos de Luz ha recibido testimonio de “observadores” que aseguran haberla visto, sobre todo en la franja litoral de Huelva y de provincias interiores cercanas a Portugal. Además, también hay una cita de avistamiento en los Pirineos orientales, en el Catálogo de Coleópteros de la Fuente.
“Son muy comunes en Portugal y el sur de Francia”, continuó Guzmán. Si al pasear por un bosque, o por una ribera de un río, una persona tiene la suerte de verla, “te transporta al mundo de la fantasía y los sueños”, explicó con detalle, y añadió: “Es como si entre los árboles zumbaran chispas de luz verdosa, no de forma continua, sino como una ráfaga de unos segundos, lo suficiente para captar la atención y dejarte en ascuas esperando al siguiente destello”.
Según dijo Guzmán, en lo que va de temporada han recogido alrededor de 200 fotografías de estos “bichitos de luz”, de ciudadanos repartidos por toda la geografía española. “Lamentablemente”, en España no hay “bosques encantados” donde esta especie ofrece “verdaderos espectáculos de luz”, como el Santuario de las Luciérnagas, en Tlaxcala, al este de México. Sin embargo, “hay algunos trucos”: salir al campo, en zonas sin luz y áreas húmedas, porque se alimentan de caracoles, babosas o lombrices de tierra. “Son muy comunes en los huertos, siempre y cuando no se utilicen pesticidas”, añadió. Pero, en cualquier caso, “se adaptan muy bien”, continuó Guzmán, ya que, por ejemplo, han recibido avistamientos incluso desde Almería, “donde las zonas soy muy áridas”.
Como explican desde Gusanos de Luz, desde finales del siglo XIX se conoce que la bioluminiscencia es una forma de comunicación sexual en las luciérnagas adultas. Según explicó Guzmán, “las hembras emiten luz a través de un proceso químico para atraer la atención de los machos y aparearse para perpetuar la especie”. Tras el apareamiento, la hembra se apaga.