• Domingo, 18 de Febrero de 2018

Trump destapa un informe que acusa al FBI de sesgo partidista

El presidente estadounidense, Donald Trump, desafió ayer al FBI y al Departamento de Justicia al permitir la publicación de un polémico informe republicano que acusa a esas agencias de negligencia en la investigación sobre la trama rusa, y de ignorar el sesgo de una de sus fuentes a favor de los demócratas.

Trump destapa un informe que acusa al FBI de sesgo partidista
Trump, durante la reunión de invierno del Comité Nacional Republicano | efe
Trump, durante la reunión de invierno del Comité Nacional Republicano | efe

El presidente estadounidense, Donald Trump, desafió ayer al FBI y al Departamento de Justicia al permitir la publicación de un polémico informe republicano que acusa a esas agencias de negligencia en la investigación sobre la trama rusa, y de ignorar el sesgo de una de sus fuentes a favor de los demócratas.
Los republicanos del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes publicaron el informe tras recibir el beneplácito de Trump, que accedió a desclasificarlo a pesar de la advertencia del FBI de que el documento contenía “omisiones de hechos materiales” que comprometían su “exactitud”. “Lo hemos desclasificado, lo hemos enviado al Congreso. Es una desgracia lo que está pasando. Mucha gente debería sentirse avergonzada”, dijo Trump en la Casa Blanca.
El presidente no descartó despedir al “número dos” del Departamento de Justicia, Rod Rosenstein, que se encuentra entre los acusados de negligencia en el memorando. Preguntado por los periodistas al respecto, Trump se limitó a responder: “Deduzcan ustedes lo que va a pasar”. El informe, redactado por el equipo del congresista republicano Devin Nunes, un aliado de Trump que preside el Comité de Inteligencia, denuncia supuestos abusos en el procedimiento que siguió el FBI para poder vigilar las comunicaciones de Carter Page, que en 2016 fue asesor de la campaña electoral del ahora presidente.
El FBI sospechaba que Page podía haber actuado como agente ruso, y en octubre de 2016 solicitó por primera vez espiar sus comunicaciones a un tribunal confidencial establecido bajo la ley de Vigilancia de Inteligencia Exterior (FISA, en inglés). Esa ley establece que, para vigilar a un ciudadano estadounidense, deben hacerse solicitudes cada 90 días, y el informe asegura que hubo cuatro peticiones en total, lo que significa que Page estuvo bajo vigilancia hasta finales de 2017.
Tres de esas solicitudes las aprobó el entonces director del FBI, Comey, que fue despedido en mayo de 2017, y otra la firmó el que fuera director en funciones hasta agosto del año pasado, McCabe, que renunció a su puesto en esa agencia el pasado lunes. El informe acusa a todos esos funcionarios de “ignorar u ocultar” en su solicitud judicial “las motivaciones financieras e ideológicas en contra de Trump” de una de las fuentes del FBI: el ex espía británico Christopher Steele. l