8:58 h. Miércoles, 03 de septiembre de 2014

 

Seúl blinda las disputadas islas Dokdo por el aumento de la tensión con Japón

| Actualizado 20 Agosto 2012 - 11:20 h.
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Vista aérea de archipiélago de las islas Dokdo. EFE/Archivo
Vista aérea de archipiélago de las islas Dokdo. EFE/Archivo

La policía surcoreana ha reforzado la seguridad del archipiélago Dokdo, disputado con Japón, ante la posibilidad de que se produzcan incidentes como el desembarco de nacionalistas nipones para reclamar su soberanía.

"La semana pasada se dio orden de reforzar las medidas de seguridad en Dokdo, ya que la tensión con Japón sobre los islotes se ha intensificado", indicó hoy el inspector jefe de la policía surcoreana, Kim Ki-yong, citado por la agencia Yonhap.

El anuncio de Seúl se produce después de que el pasado 10 de agosto el presidente surcoreano, Lee Myung-bak, efectuara la primera visita de un mandatario a las Dokdo (conocidas como Takeshima en Japón), lo que motivó la queja formal de Japón.

El Gobierno nipón propuso tras esa visita llevar la disputa sobre la soberanía del territorio a la Corte Internacional de Justicia, algo que Seúl rechazó de plano.

Según Kim, la policía ha incrementado la vigilancia y realiza a diarios simulacros de seguridad para garantizar el bloqueo de eventuales desembarcos ilegales de activistas en las islas, situadas en el Mar del Este (Mar de Japón).

Además, la unidad posicionada en la isla de Ulleung, a 90 kilómetros de Dokdo, ofrecerá asistencia inmediata en caso de conflicto en alguno de los diminutos islotes, deshabitados y administrados por Corea del Sur.

Seúl avisó además de que en el caso de que haya algún intento de poner pie en las islas, procederán a la detención de los activistas, que afrontarán la ley de inmigración del país.

En estas últimas dos semanas se ha incrementado la tensión diplomática en la región por diversos conflictos territoriales entre Japón y varios países.

Ayer, un grupo de diez nacionalistas japoneses tomó tierra sin autorización en las Senkaku (conocidas como Diaoyu en China y Tiaoyutai en Taiwán), administradas por Japón y reclamadas también por Pekín y Taipei, lo que desató las protestas de estos dos últimos y manifestaciones antijaponesas en China.

El suceso tuvo lugar apenas cuatro días después de que catorce activistas chinos fueran detenidos por la Guardia Costera nipona por desembarcar en ese mismo islote, en un gesto simbólico para reclamar a su vez la soberanía china del lugar y que concluyó con la deportación del grupo.