• Miércoles, 20 de Septiembre de 2017

Los reyes ponen fin a un viaje al Reino Unido centrado en el Brexit

Los reyes Felipe VI y Letizia finalizaron ayer en la centenaria ciudad universitaria de Oxford su viaje de Estado al Reino Unido, tras tres días de intensos contactos minuciosamente planificados para abarcar los ámbitos institucional, político, económico, académico y social.

Los reyes ponen fin a un viaje al Reino Unido centrado en el Brexit
Los reyes Felipe VI y Letizia, a su llegada a la Weston Library de Oxford | efe
Los reyes Felipe VI y Letizia, a su llegada a la Weston Library de Oxford | efe

Los reyes Felipe VI y Letizia finalizaron ayer en la centenaria ciudad universitaria de Oxford su viaje de Estado al Reino Unido, tras tres días de intensos contactos minuciosamente planificados para abarcar los ámbitos institucional, político, económico, académico y social.
El viaje, que tuvo que aplazarse en dos ocasiones por el escenario político español y británico, cumplió el objetivo marcado: dejar patente que España desea seguir manteniendo las mejores relaciones con el Reino Unido, en todos los aspectos, una vez que se produzca el Brexit y, al mismo tiempo, señalar que para eso hace falta un buen acuerdo de “divorcio” que dé seguridad a ciudadanos y empresas.
El viaje se planeó inicialmente para marzo de 2016, casi coincidiendo con el 30 aniversario de la visita de Estado de Juan Carlos I en 1986, pero se aplazó porque el Gobierno español estaba en funciones y poco después, ese mes de junio, los británicos decidieron en referéndum dejar la UE. El viaje, que volvió a ser aplazado un mes porque la primera ministra británica convocó elecciones en junio, se celebró en un escenario muy distinto al inicialmente planeado, hasta el punto de que el Brexit fue uno de los ejes de la visita. Al mismo tiempo, esta permitió dejar claro que la amistad hispano británica está por encima de coyunturas.

Negociaciones
De hecho, el viaje se produjo en vísperas de la segunda ronda de negociaciones para la salida, con Bruselas tratando de apretar las tuercas a Londres y en un contexto políticamente delicado para Theresa May –que revalidó el Gobierno en las elecciones de junio, pero perdió la mayoría absoluta–. Ahora está por ver cómo de “duro” es finalmente el Brexit.
Con ese telón de fondo, el jefe de Estado lanzó todos los mensajes esperados, y en particular el llamamiento a negociar un acuerdo que dé certidumbre a los ciudadanos afectados por la salida y también a las empresas que quieren seguir trabajando en el Reino Unido. 
En un contexto internacional que parece tender al cierre de fronteras, el rey apeló una y otra vez a la libertad económica y comercial como seña de identidad británica y como impulsor de prosperidad. También a la “libre circulación del conocimiento”, como dijo ayer en la Universidad de Oxford, un espacio en el que el monarca, además, recordó que instituciones como esta casi milenaria universidad han contribuido a forjar el “alma de Europa” y sus valores y principios de libertad. En definitiva, el Reino Unido se va de la UE, pero sigue siendo parte esencial de Europa.
Y, como es obligado en la relación con el Reino Unido, aludió a la reivindicación española sobre Gibraltar, si bien con palabras más suaves que las que utilizó en septiembre en la ONU. l