El Reino Unido y la UE destacan los avances en la negociación del Brexit

David Davis y Michel Barnier, tras la cuarta ronda de negociaciones | Olivier Hoslet (efe)

El Reino Unido y la Unión Europea (UE) cerraron ayer la cuarta ronda de negociaciones para la salida del país del club comunitario con una “nueva dinámica” después del discurso en Florencia de la primera ministra británica, Theresa May, en el que aseguró que Londres haría honor a sus compromisos.

El Reino Unido y la Unión Europea (UE) cerraron ayer la cuarta ronda de negociaciones para la salida del país del club comunitario con una “nueva dinámica” después del discurso en Florencia de la primera ministra británica, Theresa May, en el que aseguró que Londres haría honor a sus compromisos.


Tanto el secretario de Estado británico para el Brexit, David Davis, como el negociador jefe de la UE, Michel Barnier, coincidieron al término de la semana de trabajos que se ha producido un cambio de dinámica en un proceso que hasta ahora no había logrado hitos claros. “Ha habido progresos considerables”, declaró Davis, mientras Barnier secundó que el discurso que ofreció May sobre el Brexit el viernes en Italia ha permitido “desbloquear la situación”, aunque advirtió de que “estamos lejos aún de un acuerdo”.


En el discurso, May pidió por primera vez un período de transición de dos años para su país en el mercado interior europeo, cuando en marzo de 2019 se convierta en un Estado tercero, algo que quiere empezar a tratar cuanto antes, aunque la UE zanjó que para ello se tendrán que haber alcanzado “progresos suficientes” en los temas que configuran la primera etapa de las negociaciones.


Davis insistió, al igual que May, en que su país “honrará los compromisos” hechos durante su pertenencia a la Unión, aunque aún no pueden “especificar exactamente” cuáles son.

Contribuyentes
Barnier destacó la importancia de que “el contribuyente europeo no asuma las consecuencias de las decisiones tomadas por los ciudadanos británicos”. Reconoció que esta semana se abordaron “aspectos técnicos” y que las conversaciones fueron “útiles”, y que a falta de que el Reino Unido precise los “compromisos” sí dejó claro que estarían limitados a 2019 y 2020, dos años más tarde de la fecha de salida.
También hubo avances en cuanto a los derechos de los ciudadanos con acuerdos en aspectos de la coordinación de la seguridad social, dijo Davis, quien defendió en algunos casos “ir más allá de los estrictos requisitos de la actual ley de la UE para proteger a los ciudadanos”.


En concreto, ofreció garantías para el retorno de los europeos asentados en el Reino Unido, a cambio del derecho de movimiento de los británicos en la Unión. Davis insistió en que, cuando se convierta en un Estado tercero, “no sería justo” que el Tribunal de Justicia de la UE tuviera un papel en el Reino Unido, aunque se comprometió a incorporar a la ley británica el acuerdo de retirada “con efecto inmediato”.
Para Barnier esto es “muy importante” para que los europeos puedan invocar sus derechos definidos en la ley de la retirada ante los tribunales británicos.


Destacó que la máxima corte comunitaria debe mantener un “papel sustancial” para garantizar los derechos de los europeos en el Reino Unido y también lamentó que persistan las diferencias en cuando a la reunificación de familiares de estos ciudadanos.