Miles de personas en toda Rusia llaman a boicotear las elecciones del próximo 18 de marzo

Un grupo de manifestantes, en las calles del centro de San Petesburgo | efe

Miles de personas en toda Rusia salieron ayer a las calles de sus ciudades para pedir a sus conciudadanos el boicot de las elecciones presidenciales del próximo 18 de marzo, en una protesta que, a diferencia de otras veces, se saldó prácticamente sin detenidos en Moscú y San Petersburgo.

Miles de personas en toda Rusia salieron ayer a las calles de sus ciudades para pedir a sus conciudadanos el boicot de las elecciones presidenciales del próximo 18 de marzo, en una protesta que, a diferencia de otras veces, se saldó prácticamente sin detenidos en Moscú y San Petersburgo.
Pese a que las manifestaciones en las dos principales ciudades del país fueron declaradas ilegales y las autoridades advirtieron de que serían “duramente” reprimidas, el espectacular dispositivo policial desplegado apenas intervino. El líder opositor Alexéi Navalni, que convocó la acción en todo el país bajo el lema “Huelga de electores”, sí fue detenido cuando salió rodeado de sus seguidores a la calle Tverskaya, la principal arteria del centro de Moscú. Según sus colaboradores, Navalni pasaría las próximas horas en una comisaría a la espera de que un juez determinase el castigo por violar las normas de celebración de actos públicos.
En Moscú y San Petersburgo, miles de manifestantes se concentraron, primero en señeras plazas de sus ciudades y luego recorrieron las calles más céntricas al grito de “huelga”, “Putin es un ladrón”, “Rusia sin Putin” y “Navalni es nuestro presidente”, entre otros. En otras ciudades del país, en la mayoría de las cuales las manifestaciones fueron autorizadas por las autoridades locales, la convocatoria fue secundada por bastante menos gente. Pero en una decena de ellas sí hubo detenciones, en total unas 250, según datos del medio opositor OVD-Info, especializado en hacer seguimiento a las persecuciones políticas en Rusia.
Por otra parte, fue quizás la retransmisión en directo y en todo momento de las protestas lo que impidió a la Policía actuar con contundencia en Moscú y San Petersburgo, las ciudades más cosmopolitas del país y en las que menos respaldo tiene el presidente de Rusia, Vladímir Putin. Ni siquiera unos jóvenes subidos a las farolas de la plaza Púshkinskaya de Moscú hicieron actuar a la Policía, que sí detuvo a un chico que intentó encaramarse a la valla de la Duma del Estado, a pocos metros del Kremlin. Las fuerzas del orden, de hecho, interrumpieron a primera hora de la mañana una retransmisión organizada por Navalni en la sede de su Fondo de Lucha contra la Corrupción (FLC), pero no lograron localizar el estudio desde donde se difundió otro programa, seguido por decenas de miles de internautas. Los agentes irrumpieron en las instalaciones del FLC tras forzar la puerta con una radial, pararon la retransmisión, detuvieron a cinco partidarios de Navalni y evacuaron todo el centro comercial en el que se encuentra la sede con el pretexto de un aviso de bomba en el edificio.
El opositor y sus partidarios consideran que la reelección del presidente Putin está garantizada, y denuncian que los comicios serán una farsa, ya que el Kremlin impide sistemáticamente concurrir y hacer campaña a los candidatos capaces de hacer frente al hombre que ya lleva casi dos décadas en el poder. Las dos protestas convocadas por Navalni el pasado año se saldaron con centenares de detenidos.