Merkel asume su “responsabilidad” por la división política en Alemania

La canciller alemana y líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Angela Merkel | Christian Bruna (efe)

La canciller alemana, Angela Merkel, admitió ayer que tiene “responsabilidad personal” por la polarización política que ha sufrido Alemania en los últimos años, la cual ha quedado patente en los resultados de las elecciones

La canciller alemana, Angela Merkel, admitió ayer que tiene “responsabilidad personal” por la polarización política que ha sufrido Alemania en los últimos años, la cual ha quedado patente en los resultados de las elecciones del domingo, en las que la mandataria volvió ha hacerse con la mayoría de los votos, aunque debilitada. Además, por primera vez desde hace más de medio siglo, un partido ultraderechista (AfD) irrumpe en el Bundestag, nada menos que con casi un 13 por ciento de los votos.


La profunda división que se ha producido a nivel político en Alemania también “está asociada a mí como persona”, dijo Merkel.


Los resultados provisionales de las elecciones al Parlamento alemán dan la victoria a la Unión Cristiano Demócrata (CDU), que lidera la canciller con el 33 por ciento de los votos, ocho puntos menos que en los anteriores comicios. Asimismo, se confirma la entrada de los ultraderechistas de Alternativa para Alemania (AfD), después de más de 50 años y con un 12,6 por ciento de los votos.


Los socialdemócratas del SPD de Martin Schulz quedan relegados a un segundo puesto y tocan fondo con unos pésimos resultados que apenas superan el 20%.

Errores
La mandataria germana no quiso hablar sobre los posibles errores cometidos durante la campaña electoral. No obstante, en estas elecciones, la canciller ha perdido más de un millón de votantes que han pasado a votar al partido ultraderechista AfD.


Merkel se comprometió a luchar por reconquistar el electorado perdido a favor de la ultraderecha y a buscar socios para lograr un Gobierno estable, en medio de las presiones desde sus filas para girar hacia posiciones más derechistas. Después de que Schulz haya adelantado que su formación pasará a la oposición y que no reeditará la gran coalición con los conservadores de Merkel, a esta solo le queda configurar una alianza con los liberales del FDP –que regresan al Bundestag después de pasar una legislatura ausentes del Parlamento– y con Los Verdes, en lo que se viene a llamar la “coalición Jamaica” en clara alusión a los colores de las tres formaciones.


“Nos proponemos especialmente recuperar a los votantes que se fueron hacia AfD. Lo haremos a través de una buena política, destinada a atajar los problemas de la gente”, afirmó la canciller, quien rechazó que ello implique dar un giro a la derecha.


Mientras, las latentes tensiones internas en Alternativa para Alemania rebrotaron ayer tras el éxito electoral del domingo, con la decisión de su copresidenta, Frauke Petry, de no unirse al grupo parlamentario de su partido por diferencias políticas.


Petry, que logró un escaño directo por Sajonia y lidera el sector menos radical de la formación, anunció por sorpresa su decisión sin haberla comunicado antes a la cúpula de su partido, provocando escenas de desconcierto en la rueda de prensa convocada para celebrar el triunfo en las urnas.


“Hay diferencias abiertas en AfD y creo que no debemos callar como una tumba”, subrayó Petry ante los medios de comunicación junto al resto de dirigentes, ante quienes lamentó que se hubiese actuado en las últimas semanas como un “partido anárquico”.