Merkel acepta adoptar compromisos “dolorosos” para cerrar la coalición

La canciller alemana, Angela Merkel, hace declaraciones para la prensa antes de la nueva ronda de negociaciones | Omer Messinger (efe)

La canciller alemana, Angela Merkel, admitió ayer que en la última jornada de negociaciones con el Partido Socialdemócrata (SPD) para acordar un pacto de gobierno se iban a necesitar “compromisos dolorosos”

La canciller alemana, Angela Merkel, admitió ayer que en la última jornada de negociaciones con el Partido Socialdemócrata (SPD) para acordar un pacto de gobierno se iban a necesitar “compromisos dolorosos” por ambas partes y se mostró dispuesta a ellos si son en beneficio del país.
En declaraciones antes de comenzar las reuniones, que al cierre de esta edición no habían terminado, Merkel consideró importante que los equipos negociadores no se perdiesen en “cuestiones pequeñas y de detalles”, ya que se trata de conseguir un acuerdo “por el bien del país”.
Más de cuatro meses después de las elecciones, la canciller estimó que, en tiempos convulsos, se espera de los grandes partidos que ofrezcan “confianza” y que pongan todo de su parte para garantizar un futuro seguro a los ciudadanos y a la economía alemana. “Todos deberemos hacer todavía compromisos dolorosos, estoy dispuesta si podemos garantizar que las ventajas predominan sobre los desventajas”, afirmó la canciller.

Tiempo de descuento
El líder socialdemócrata, Martin Schulz, había llegado poco antes a la central de la Unión Cristianodemócrata (CDU) y se mostró confiado de poder alcanzar un acuerdo, que se negociaba ya en tiempo de descuento porque el calendario inicial preveía cerrar el pacto el domingo.
“Tengo buenos motivos para suponer que hoy llegaremos a un final, espero que con un espíritu positivo y con un buen resultado para nuestro país”, dijo Schulz.
Su objetivo es consensuar “resultados buenos, constructivos, sólidos y compartidos” en un día que calificó de “decisivo”.
Los asuntos en los que ayer se atascaron las negociaciones, como confirmó, son las reivindicaciones socialdemócratas para poner fin a los contratos laborales temporales injustificados y para garantizar la igualdad de trato en la asistencia en los seguros públicos y privados.
El documento consensuado deberá todavía ser refrendado por los militantes socialdemócratas en una consulta vinculante, en la que podrán participar los alrededor de 440.000 afiliados. Según informó ayer el diario “Rheinische Post”, se han presentado al menos cinco demandas ante el Tribunal Constitucional contra esa consulta, pero hace cuatro años, cuando el SPD sometió también al voto de sus afiliados el acuerdo de gran coalición con Merkel, ese órgano decidió que el procedimiento era legítimo y no vulneraba la capacidad de decisión de los diputados.
Schulz rechazó que todavía existan “grandes problemas” en materia de política exterior, cuestión que se abordaría ayer en primer lugar, y se mostró convencido de que también en este asunto se alcanzaría un consenso.
Merkel ganó las elecciones de septiembre con amplio margen, pero con una importante pérdida de votos, y fracasó en un primer intento de coaligarse con los liberales y los verdes, lo que obligó a Schulz a abrirse a un diálogo que había rechazado tras la debacle electoral de los socialdemócratas en las urnas.
Según un sondeo publicado el lunes, de celebrarse elecciones ahora, el SPD obtendría solo un 18 % de los votos, más de dos puntos porcentuales por debajo de su resultado en septiembre, cuando cosechó el peor resultado electoral de su historia.