May quiere subir los impuestos a los que contraten extranjeros y frenar la fuga de empresas

La primera ministra británica, Theresa May, presentó ayer su programa electoral de cara a los comicios del próximo 8 de junio, para los que es clara favorita, incluyendo una serie de propuestas económicas y fiscales encaminadas .

May quiere subir los impuestos a los que contraten extranjeros y frenar la fuga de empresas
May es la candidata favorita en los próximos comicios | Nigel Roddis (efe)
May es la candidata favorita en los próximos comicios | Nigel Roddis (efe)

La primera ministra británica, Theresa May, presentó ayer su programa electoral de cara a los comicios del próximo 8 de junio, para los que es clara favorita, incluyendo una serie de propuestas económicas y fiscales encaminadas a dificultar la compra de empresas británicas por firmas extranjeras, así como una subida de impuestos a las compañías que contraten inmigrantes procedentes de fuera de la UE.

Entre las promesas recogidas en el denominado “Manifiesto conservador”, los tories plantean la necesidad de actualizar la legislación de fusiones y adquisiciones con el objetivo de frenar aquellas inversiones sustentadas en la evasión fiscal y en una agresiva apropiación de activos.
“Damos la bienvenida a las inversiones internacionales y queremos que los inversores tengan éxito, pero no cuando este está motivado por una apropiación agresiva de activos o la evasión fiscal”, señaló el documento.

Asimismo, Theresa May asumió ayer el compromiso programático de tomar medidas para la protección de “infraestructuras críticas nacionales”, garantizando así que el control extranjero de compañías propietarias de estas infraestructuras “no socave la seguridad o los servicios esenciales para el Reino Unido”.
En este sentido, la líder conservadora recuerda las medidas adoptadas ya para aumentar los controles y la supervisión de las centrales nucleares en el Reino Unido, comprometiéndose a seguir dando pasos en un sentido semejante en lo que respecta a otros sectores, incluyendo telecomunicaciones, defensa y energía. Por otro lado, el manifiesto conservador hace hincapié en que el país recuperará el control sobre la entrada de inmigrantes en el Reino Unido, uno de los aspectos claves de la victoria de los partidarios del Brexit, señalando que se subirán los impuestos a las empresas que contraten inmigrantes procedentes de fuera de la UE, cuyos ciudadanos también verán frenada su entrada en el país.

Mejorar la formación nacional
“La llegada de inmigrantes cualificados no debería servir para que el Gobierno y las empresas eludan sus obligaciones respecto a la formación de los trabajadores británicos”, señaló el documento, que promete doblar el importe de la tasa aplicada a las empresas que contratan inmigrantes (Immigration Skills Charge), que pasará a ser de 2.000 libras anuales (2.339 euros) y cuya recaudación será destinada a mejorar la formación de los trabajadores con nacionalidad británica.

Asimismo, los conservadores señalaron que el Brexit permite al Reino Unido “por primera vez en décadas” controlar la inmigración procedente de la UE, por lo que el Gobierno establecerá una política que facilite “reducir y controlar” el número de personas que llega al Reino Unido desde la UE.

Comparación con Thatcher
Theresa May refutó que esté imprimiendo a su partido un enfoque distintivo personal o queriendo que se la compare con Margaret Thatcher. “No hay ningún ‘mayismo’. Sé que a los periodistas os gusta escribir sobre ello. Hay un buen y sólido conservadurismo, que pone los intereses del país y los intereses de la gente trabajadora ordinaria en el corazón de todo lo que hacemos en el Gobierno”, sostuvo.

La primera ministra se refirió al Brexit y dijo que los días en los que el Reino Unido hacía vastas contribuciones a la UE acabarán, pero reconoció que podría haber ciertos programas específicos en los que el país participaría tras su salida del bloque comunitario.

May reconoció que podría ser necesario que el Reino Unido tenga que hacer una contribución para participar en dichos programas. Asimismo, señaló que cree que es necesario acordar los términos de la futura relación del país con la UE durante los dos años de la negociación del proceso de divorcio. Igualmente, insiste en que ningún acuerdo es mejor que un mal acuerdo.